Por: Redacción

El diputado Omar Ortega Álvarez (PRD) impulsa un exhorto a la Secretaría de Gobernación para que presente un informe detallado y actualizado acerca de los procedimientos para la integración del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, y una evaluación del impacto que éste genera, así como hacer público en dicho registro si las personas reportadas como extraviadas fueron encontradas vivas o no.

Mostró su preocupación especialmente por los casos de mujeres, pues asegura “es un claro problema de descomposición del tejido social, de actos del crimen organizado y de corrupción en los que, muchas veces, autoridades se ven envueltas”.

Según declaraciones e investigaciones de diversas organizaciones, las desapariciones de mujeres corresponden a casos de trata de personas, explotación sexual y/o laboral, entre otros, sin mencionar desapariciones forzadas por autoridades gubernamentales quienes, se supone, deberían protegerlas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció más de 7 mil 060 mujeres desaparecidas de 2011 a abril del 2015, de las cuales mil 170 se extraviaron en Tamaulipas y mil siete en el Estado de México.

Sin embargo, en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que contiene las averiguaciones previas iniciadas por la Procuraduría General de la República a partir de enero del 2014, el número total registrado de mujeres desaparecidas o extraviadas es de 125.

Este documento revela que existe un serio problema en el registro de mujeres y niñas desaparecidas, así como en la investigación, justicia y prevención de estos casos.

Ese mismo registro expone que de 1970 a agosto del 2015, se reportó la desaparición de 7 mil 185 mujeres, y que el 96 por ciento de dichos casos ocurrieron durante los dos últimos sexenios.

El diputado expuso también que el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio precisó que, tan sólo en el Estado de México, 4 mil 285 mujeres desaparecieron entre 2005 y 2014 y que 95 de ellas se encontraron asesinadas. Revela que la mayoría de las víctimas tenía entre 15 y 17 años de edad y se han hallado asesinadas niñas de 12 a 13 años.

Es por ello reprobable que la información concedida por las estancias oficiales resulte sesgada, además de que no todas las desapariciones son denunciadas por miedo a represalias, amenazas o desconocimiento de los derechos.

Tampoco se sabe con exactitud cuántas mujeres se han encontrado vivas o muertas, ni si siguen desaparecidas, lo que evidencia la falta de confiabilidad en los datos ofrecidos por las autoridades.