Por: Redacción

El presidente del TSJCDMX advirtió que con el término reinserción social establecido en la Constitución se está frente a un enorme cambio de todo el sistema.

En el órgano judicial capitalino, dijo, se estará al pendiente de la no reincidencia, pero aclaró que este fenómeno puede suceder, lo cual no debe desalentar a nadie.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX), magistrado Edgar Elías Azar, advirtió que se tiene que reconocer el abuso de la prisión y su fracaso como consecuencia jurídico penal, y aseguró que cuando hoy la Constitución establece el término reinserción social se está ante un enorme cambio de todo el sistema.

Al pronunciar un discurso en la entrega de tarjetas de seguro de desempleo a personas preliberadas, el magistrado aseguró que en el órgano judicial capitalino se estará al pendiente de la no reincidencia, en el marco del nuevo sistema penal acusatorio, pero aclaró que este fenómeno puede suceder, lo cual no debe desalentar a nadie.

En la sede del Gobierno de la Ciudad de México, enfatizó que no se puede prejuzgar lo que apenas inicia, y que frente a la recaída en el delito de algunos ex reos, se debe tomar en cuenta que una golondrina no hace verano ni algunos hechos específicos refieren errores o fisuras del sistema.

Con la presencia del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, Elías Azar puntualizó que en el TSJCDMX se continuarán resolviendo los casos buscando siempre una justicia restaurativa que privilegia a la víctima y, al mismo tiempo, una debida y oportuna reinserción a la sociedad de quien ha violado la ley.

Al referirse al nuevo sistema de justicia penal acusatorio, dijo que hoy la prisión queda como medida excepcional, y dirigida a ciertos delincuentes que presentan características de gravedad en su delito y peligrosidad social.

No todo se resuelve con el encierro, destacó Elías Azar, porque se trata de un cambio de mentalidad, ya que se está en tránsito de una idea del delito y del delincuente a otra.

“No se trata solamente de realizar acciones aisladas, sino de montar respuestas institucionales y políticas públicas sustentables y de largo aliento”, consideró.

Planteó que todo cambio implica riesgos, pero aseveró que una vez calculados éstos se debe avanzar a sabiendas de que el resultado general es el apetecido, y aseguró que nadie se debe arredrar frente a la reincidencia de algunos ex reos.

A quienes se alarman por los nuevos riesgos del sistema, les pidió no olvidar las añejas críticas a las prisiones, a las que se le señala como verdaderas escuelas del crimen y como cajones de hombres que alimentaron el rencor a la sociedad e incrementaron su peligrosidad para todos.