Por: Redacción

Durante la presentación del libro “Juana Cata: La confidente de Porfirio Díaz”, sobre algunos pasajes históricos de la vida de Juana Catalina Romero, la senadora independiente Martha Tagle Martínez aseguró que esta mujer es un parteaguas en la participación de las mujeres en la vida política de México, sin que se le haya dado el reconocimiento que merece.

Respecto al autor de la obra, Antonio Olivera, destacó que visibiliza la verdadera historia de una mujer y su papel en el país; la vida de una mujer que en otros relatos de la historia se contó de manera diferente, mediante un papel secundario, dependiente de alguien más y sin reconocer su valor y la importancia que las mujeres jugaron en un momento tan importante de la historia.

Apuntó que Juana Catalina Romero fue una mujer atípica en su época, pues jugó un papel notable en la economía, que le llevó a ser reconocida internacionalmente como empresaria dedicada a la importación y exportación de productos, y sobresaliente como mediadora en los conflictos y decisiones políticas, con sencillez y cercanía con su pueblo.

Además, se resalta la relación de Juana Catalina con Porfirio Díaz, a quien ayudó y apoyó desde los inicios en su carrera militar, convirtiéndose en su amiga y confidente, además de una aliada política, desmintiendo el mito de una supuesta relación amorosa con él y la errada visión de haber sido una espía.

Por otra parte, dijo que en 14 capítulos se recopilan testimonios, crónicas y acontecimientos históricos en México que datan de la época de Antonio López de Santa Anna, pasando por el inicio de la Revolución Mexicana, el Cuartelazo de Victoriano Huerta y la guerra postrevolucionaria ocasionada por Venustiano Carranza.

El autor de la obra, Antonio Olivera, precisó que la historia es un ejemplo de lo que la mujer es capaz de aportar cuando se le permite o se atreve a participar aportando sus ideas y trabajo. “Es la historia de una mujer que superó las limitaciones de su tiempo, que fue congruente con sus ideales transformando su entorno y sirviendo a su comunidad”.

La realidad de su vida superó los mitos que había a su alrededor. Además, se relacionó con grandes personajes de la historia, y tuvo grandes méritos como mujer de ideales liberales; operadora política, que logró pacificar algunas situaciones que se dieron en el Istmo para no construir puertos y ferrocarriles.

En tanto, el sociólogo y periodista Rodolfo Sánchez Mena, precisó que se trata de una novela histórica de carácter geopolítico, muy interesante por el papel que juega el Istmo de Tehuantepec, pues Juana Cata es de origen oaxaqueño, que contó con una gran relación con la Nao de China, dándole a ella y a Porfirio Díaz una visión estratégica.

Además, explicó, la obra hace ver que aprendiendo de las costumbres y tradiciones se puede llegar a una gran sabiduría; y destacó: “La época no daba para tener una posición en el gabinete de Porfirio Díaz” pero Juana Catalina fue una ministra sin cartera y jugó un papel muy importante al lado de Díaz en negociaciones diplomáticas de alto nivel.

La investigadora de culturas originarias de México, Ana Lorena Castillo Arellano, apuntó que a través del libro se conocerá la vida de una mujer que, sin saberlo, trascendió en su época, pues rompía las normas que dictaban el comportamiento de las mujeres en busca del bienestar común en un mundo de hombres en que las mujeres sólo tenía el papel secundario.

Asimismo, señaló que esta mujer participó pacíficamente en los hechos políticos, militares y económicos del pueblo donde nació, Tehuantepec, y del país entero. No disfrutó de una educación formal, pero siempre estuvo rodeada de personas que le ayudaron, dándole conocimiento de todo tipo, desde arbolaria hasta la administración de una empresa.

El arquitecto y museógrafo Miguel Enríquez Troncoso destacó que más que una biografía de dos personajes pertenecientes a la historia de México, el libro es una visión de la historia mexicana dentro de la región istmeña de Oaxaca, llena de testimonios y crónica de acontecimiento del finales del Siglo XIX y principios del XX.

Los testimonios, abundó, hablan de la muerte de Benito Juárez, del exilio de Porfirio Díaz y las luchas revolucionarias en esa zona de la República mexicana.

La maestra en educación especial Narcia Ladxidua Xti Dxuladi, destacó que Juana Cata tuvo “alma de acero y corazón de cristal”; fue una mujer independiente, de carácter fuerte, activo y empeñoso, conocida como cacica y benefactora de Tehuantepec, Oaxaca. Se rescata la vida de una mujer que desde niña aprendió a elegir, discriminar y tomar decisiones oportunas y efectivas, la vida de una mujer mágica y real, pero casi anónima.

Subrayó que contribuyó a crear el vestido tradicional de gala del Istmo de Tehuantepec y resaltó la compraventa de la Finca Santa Clara para establecer el Ingenio azucarero Santa Teresa, que le llevó a ganar premios internacionales. Además, creo escuelas y su lema fue “instrucción y religión”.

El escritor Antonio Velasco Piña recalcó que el libro no está escrito por un historiador académico y no aborda la biografía de un personaje característico de la historia. La característica del autor y del personaje, es que ambos son guardianes de tradición, es decir, personas que durante siglos mantienen características que dan identidad de la nación y que nos han salvado de ser un estado más de Estados Unidos, porque han preservado el sentimiento de nacionalismo.

La obra, agregó, relata el ambiente donde Juana Catalina Romero se va formando, es decir, los guisos del lugar, los festejos, los acontecimientos y de los personajes que convivían en ese momento junto con ella y que le dieron la importancia tan grande que ha ganado.