Por: Redacción

El Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal y la Directora para América Latina del Foro Económico Mundial (WEF), Marisol Argueta de Barrillas, participaron en la Reunión del Comité Directivo del Laboratorio de Competitividad del WEF, que tiene como objetivo impulsar la productividad y competitividad de América Latina.

En la reunión se revisaron los principales resultados para México en el más reciente Reporte de Competitividad Global, publicado por el WEF el pasado 27 de septiembre, en el que se pasó del lugar 57 al 51 entre los países más competitivos del mundo.

Destacan las mejoras obtenidas en el pilar de mercado de bienes, debido a una política comercial de apertura de mercados y tratados comerciales; una mejora en los incentivos a la inversión; y una eliminación de trabas a la Inversión Extranjera Directa (IED).

En el mercado financiero se lograron avances impulsados por la Reforma Financiera, lo cual se refleja en menores costos de servicios financieros y mayor acceso a préstamos, así como un fortalecimiento de las leyes que protegen los derechos de acreedores en quiebra.

Con respecto al mercado laboral, la mejor posición se asocia con incentivos para trabajar y una mayor flexibilidad para la determinación de salarios, así como para la contratación y despidos.

En el ambiente macroeconómico, el progreso se explica principalmente por un incremento de posiciones del indicador de inflación, logrando el primer lugar entre los países analizados, el cual es compartido con todas las economías con una inflación en el rango de 0.5 a 2.9%. En 2015, la inflación anual de México fue del 2.7%.

Por otra parte, se detectaron importantes áreas de oportunidad en pilares como instituciones y salud y educación primaria. En la reunión se subrayó la importancia de los resultados arrojados por el Reporte de Competitividad del WEF como instrumento para el diseño de políticas públicas más efectivas para promover la productividad del país.

En la reunión participó el Grupo de Expertos en innovación de los sectores público, privado y académico que durante el último año trabajaron en la iniciativa del “Laboratorio de Competitividad” del WEF. El objetivo fue identificar áreas de oportunidad para impulsar la formación de capacidades e innovación que promuevan la productividad de México, mediante el diseño de esquemas público-privados de financiamiento en materia de innovación.

Como principal recomendación en el corto plazo, el grupo propuso trabajar en el mejor aprovechamiento del Fondo Sectorial de Innovación  de la Secretaría de Economía (SE)- El Consejo Nacional  de Ciencia y Tecnología (CONACYT), mismo que reconoce como un vehículo que permite detonar esquemas alternos de financiamiento público-privados en sectores estratégicos.

En el largo plazo, propuso la creación de un nuevo Fondo Transversal que promueva estos esquemas de financiamiento con la participación de dependencias del Gobierno Federal adicionales a la Secretaría de Economía.

LA INDUSTRIA 4.0.

El contexto industrial mundial plantea condiciones cambiantes y desafiantes, entre las que destaca la apropiación de tecnologías como la automatización, incorporación de sensores y BIG DATA en los procesos productivos. Esta tendencia es una realidad enmarcada en un término que ocupa más espacio en nuestra realidad: la industria 4.0.

En este sentido, la actual Administración emprendió esfuerzos sustantivos para hacer frente a los riesgos y aprovechar las ventajas que se desprenden de este nuevo modelo productivo.

De esta manera, el Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Economía, participa en la iniciativa Shaping the Future of Production –emprendida por el Foro Económico Mundial- que se enfoca en la generación de políticas públicas para la evolución de los modelos productivos tomando en cuenta 6 ejes conductores: Innovación y tecnología; Expectativas del consumidor; Economía global, comercio e inversión; Recursos naturales y sustentabilidad; Regulaciones y gobernanza, y Capital humano y talento.