Por: Redacción/

La sirena de ciegos y débiles visuales Matilde Estefanía Alcázar Figueroa regresó a México tras su actuación en la Serie Mundial de Para-Natación Sao Paulo 2018, en donde conquistó el oro y batió un récord de 34 años de antigüedad, en la final de 100 metros dorso S11, al registrar un tiempo de 1 minuto, 23 segundos, 64 centésimas.

Matilde se adjudicó también la medalla de plata en la prueba de 200 combinado y bajó sus tiempos en 50m libre, 100 pecho y 100 libre, en las competencias que se realizaron este fin de semana, en el certamen denominado Loterias Caixa, que se realizó en Brasil, con la presencia de nadadores de elite mundial.

“Me siento increíble, más que satisfecha, era mi objetivo, para esto me preparé bastante, ir a una Serie Mundial fue una experiencia única, inigualable”, señaló la sirena, al regresar a su concentración permanente en las instalaciones del Centro Paralímpico Mexicano (CEPAMEX).

La campeona del orbe en 100m libre S11, destacó que tuvo una fuerte preparación para esta justa, con la que abrió su calendario competitivo internacional del año.

“Aquí está el resultado de todas esas sesiones muy pesadas, porque la preparación para esta competencia fue muy dura, estoy agradecida con todo el equipo de trabajo, mis entrenadores, mi familia, la psicóloga, el fisioterapeuta, la nutrióloga y el equipo que me apoya en mi preparación”.

La sirena de la Ciudad de México rompió en Brasil, la marca que ostentó desde el 28 de agosto de 1983, la canadiense Yvette Michel-Weicker, con 1m24s.80, logro que la posiciona en el número uno del ranking continental y la coloca como una de las atletas con altas expectativas de medalla de oro en los Juegos Parapanamericanos Lima 2019.

Por su parte, su entrenadora Lluvia Garcés resaltó que este récord fue un excelente resultado, con el que mejoró el tiempo que tenía la seleccionada nacional, incluso con su anterior clasificación S13 y ahora el nuevo reto es bajar los tiempos en todas sus pruebas, para lo cual buscarán mejorar su técnica en los cuatro estilos de natación.

“La verdad yo la admiro mucho, porque no es fácil perder por completo el sentido de la vista, recuperarse, reinventarse y sobresalir”, compartió la entrenadora.

Junto con Matilde Alcázar, acudieron a Sao Paulo, Brasil, Andy Emmanuel Guerrero Sánchez, Rebeca Eloísa Lugo Lugo, César Octavio Quintero Jiménez y Edith Maribel Segura Carrillo, jóvenes talentos de natación de ciegos y débiles visuales, con el objetivo de conseguir su clasificación visual internacional, requisito indispensable para competir en los eventos del Comité Paralímpico Internacional (IPC).