Por: Redacción

“Los ensayos de doña Luce López-Baralt son precisos, complejos, bellos, y una constante fuente de asombro intelectual… Su obra es un ejemplo de gran erudición e inteligencia de novedad, en el grado más alto de excelencia que puede lograr la prosa de lengua española”, expresó Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua, al entregar el Premio Internacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña a la catedrática y profesora de la Universidad de Puerto Rico.

Por tercer año consecutivo la Academia Mexicana de la Lengua (AML) entregó este galardón, dirigido a escritores que han destacado en el género del ensayo.

En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Luce López-Baralt (San Juan, Puerto Rico, 26 de septiembre, 1950) ofreció un discurso en el que compartió anécdotas, repaso sus investigaciones y habló de su estrecha relación con México.

“Acepto conmovida el altísimo honor de recibir este premio en mi condición de estudiosa puertorriqueña y de claustral de la Universidad de Puerto Rico. […] Soy una hija del brillante magisterio intelectual que Pedro Enríquez Ureña sembró a lo largo de las dos Américas”, expresó la miembro de número de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española (APLE)

Ante miembros de la AML, la investigadora expuso ser una antillana abrazada por la generosidad de México, país que ha acogido su obra de estudiosa. “Se trata de una historia de amor intelectual prolongado que entre México y yo siempre ha sido recíproco”, apuntó.

La autora de 26 libros y cerca de 300 artículos destacó la estrecha y cercana relación con nuestro país. “He publicado tanto en este país que puedo decir que soy parcialmente una académica mexicana. Mi primer libro San Juan de la Cruz y el Islam, que vio la luz en 1985 en el Colegio de México, es constancia de ello”.

Indicó que han sido muchas las instituciones universitarias mexicanas que le han abierto sus puertas, entre ellas la UNAM, la Universidad Iberoamericana, el Tecnológico de Monterrey, y las Universidades de Guanajuato, Guadalajara y Jalapa.

“México me ha adoptado desde hace mucho, pero también yo había adoptado a México desde mi más tierna infancia. Comparto un dato muy íntimo del que a la larga habría de aprender mucho, siendo una niña preescolar me enamoré perdidamente de Cantinflas.

“Conecté instintivamente con su derrame de palabras sin sentido y su demoledora expresividad de gran mimo. Esta precoz identificación infantil con Cantinflas se habría de traducir años más tarde en mis estudios sobre el humor antillano. […]

Aseguró que para ella es una gran alegría dialogar con la gozosa libertad cultural mexicana y colaborar solidariamente con ella. Finalmente, la galardonada expresó sus deseos de que sus estudios comparatistas, abiertos al mundo, honren la memoria de Pedro Enríquez Ureña, el antillano mayor.

“Intuyo que este premio que México me otorga, implica que ha dado por recibido el espejo policultural fraterno que mi obra ha extendido a España y América, y que me ha ayudado a comprenderme a mí misma como latinoamericana”, puntualizó.

El director de la Academia Mexicana de la Lengua, Jaime Labastida, describió Luce López-Baralt como una mujer eminente, ensayista insigne, que ha escrito una serie de libros en la más pulida y culta lengua española.

Por su parte el miembro de la AML, Adolfo Castañón dio lectura al acta del jurado: “La figura de Luce López-Baralt destaca en el universo de las letras hispánicas contemporáneas por sus diversas aportaciones al universo de la crítica y de la investigación. Destaca en su escritura la matizada y armónica pluralidad de motivos, fuentes, lenguas y culturas.

“Luce López-Baralt es una figura integradora de mundos y culturas lingüísticas que se encuentran en la raíz de la tradición hispánica, así como de la hebrea y la islámica”.

Luce López-Baralt es autora de Huellas del Islam en la literatura española. De Juan Ruiz a Juan Goytisolo (1985), San Juan de la Cruz y el Islam (1985), Asedios a lo indecible. San Juan de la Cruz canta al éxtasis transformante (1998), La enseñanza de las lenguas semíticas en Salamanca en tiempos de San Juan de la Cruz (2006) y La literatura secreta de los últimos musulmanes de España (2009).

En sus ediciones anteriores, el Premio Internacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña ha sido conferido al chileno Pedro Lastra, en 2015, y al filósofo español Emilio Lledó Íñigo en 2014. Los escritores en castellano que son reconocidos con este galardón reciben una dote económica y una presea con el busto del escritor y pensador dominicano.