Por. Oscar Nogueda/

El día de ayer, Mara Gómez presentó su renuncia a la  Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y, en su carta de renuncia, apuntó que la obligación legal de la institución de proteger los derechos humanos de las víctimas  fue reemplazada por una fórmula clientelar para pagar la falta de verdad y justicia.

“La vocación humanista con la que fue creada se pervirtió. La obligación legal de garantizar, promover y proteger los derechos humanos de las víctimas de la violencia fue reemplazada por una fórmula clientelar, centrada en el reparto de recursos económicos, usando el dinero para pagar la falta de verdad y justicia”, señaló Mara Gómez.

La extitular destacó que la CEAV se convirtió en un negocio para algunos abogados particulares, los cuales litigaban para la Comisión  y obtenían honorarios  de hasta el 60 por ciento de las compensaciones entregadas. Asimismo, comentó que se pretendió convertir la reparación integral del daño en un modelo de repartición de dinero de forma discrecional, sin transparencia ni rendición de cuentas.

En su carta de renuncia, apuntó que se realizaron 12 auditorias a administraciones anteriores de la CEAV, de las cuales 6 permanecen en curso y la otra mitad concluyó con distintas observaciones. Igualmente, agregó que las deficiencias de origen de la institución permitieron convertirla en negocio de un sector.

“Nadie se ocupó de consolidar una institución que es fundamental para el Estado mexicano. La Comisión Ejecutiva nació de una forma improvisada, por lo que, tras años de existencia, no tiene un solo inmueble propio, más de la mitad de su personal se encuentra contratado de manera regular, y prácticamente todos los servicios básicos para su funcionamiento, son contratados  a proveedores particulares. Esas deficiencias de origen permiten hacer negocio con la institución y son la fuente de su enorme vulnerabilidad institucional”, dijo Mara Gómez.

Mara Gómez indicó que su administración emprendió una transformación de la CEAV con un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género, así como   para eliminar los privilegios y garantizar la atención integral de las víctimas para generar condiciones que permitan la recuperación de sus proyectos de vida. A pesar de ello, precisó que encontró múltiples resistencias que derivaron en “mal informar al Presidente de la República, a los funcionarios y a la opinión pública”.

“Hay quienes no están dispuestos  a renunciar a componendas y abusos. Quienes se aferran a los privilegios que indebidamente han tenido por años. Quienes se han empeñado en mal informar al Presidente de la República, a los funcionarios y a la opinión pública. No se puede transformar una institución y atender eficazmente las responsabilidades que le competen, si no se cuenta con el apoyo necesario, tanto económico como institucional”, expresó Mara Gómez.

Igualmente,  confió que el Gobierno federal pueda atender a los 24. 7 millones de personas que cada año son víctimas del delito y a los más de 61 mil desparecidos reportados hasta el momento,  añadió que la atención a víctimas debe ser un trabajo sin “politiquerías”.

“Las víctimas merecen recuperarse con dignidad de los horrores de la violencia y superar las condiciones de vulnerabilidad y marginación social. Para curar su heridas, resulta indispensable el trabajo coordinado de todo el Estado mexicano”, finalizó Mara Gómez.

Durante la sesión de la Junta de Gobierno de la  CEAV, Alejandro Encinas, Subsecretario de derechos humanos, puntualizó que el fondo de operación de la Comisión es de aproximadamente 500 millones de pesos.

También, externó que Carlos Andrés Vázquez, Director de la Asesoría Jurídica, quedará al frente de la Comisión, en tanto el Presidente López Obrador envía una terna al Senado de la República para elegir al nuevo titular.

Por último, Alejandro Encinas señaló que el nuevo titular de la CEAV debe tener sensibilidad para atender a las víctimas, así como conocimientos administrativos.