Por: Redacción/

La diputada Cristina Gaytán Hernández, del GPPRD, propuso a la Comisión Permanente, exhortar a los titulares de las Secretarías de Gobernación (Segob), de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar) hacer pública la información sobre el número de deserciones y deserciones equiparadas dentro de las dependencias, así como las acciones implementadas para la disminución de este fenómeno.

La secretaria de la Comisión de la Defensa Nacional sostuvo que la aplicación –durante los últimos sexenios- de una política errada de seguridad pública que ha obligado a las fuerzas castrenses a realizar actividades fuera de su naturaleza jurídica, histórica e ideológica; así como la discriminación, las pocas mejoras salariales, el aumento de la delincuencia organizada y el consecuente incremento en el índice de violencia que llega a cooptar su capacidad técnica y operativa, han sido algunas de las causales que llevan a sus elementos a desertar o ausentarse del cumplimiento de sus labores.

“Se tiene conocimiento que casi el 90 por ciento de los delitos que persigue la justicia militar corresponden al abandono injustificado de sus puestos de trabajo. Por ello, es necesario conocer con certeza cuáles son las razones de dichas deserciones, las faltas injustificadas por tres días consecutivos a las listas de diana y retreta de las Fuerzas Armadas a que pertenezcan, o a las dependencias que formen parte (deserción equiparada) la desaparición, o ausencia de labores entre las Fuerzas Armadas”, argumentó la parlamentaria en su propuesta.

Gaytán Hernández subrayó que conocer el número de bajas y sus motivaciones, arrojará información sobre que áreas deben ser atendidas con más urgencia y de qué manera, pues la responsabilidad de lo que ocurre entre las milicias también es de los civiles, del gobierno federal como Mando Supremo y del Congreso de la Unión.

La también integrante de la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro, señalo que se ha reconocido que los elementos de las fuerzas armadas deciden causar baja, principalmente porque encuentran una mejor opción laboral para su crecimiento profesional y personal, incorporándose a otros espacios laborales; sin embargo, existe un riesgo latente de que un elemento entrenado, adiestrado y libre, quede a merced de grupos del crimen organizado.

Cabe recordar el caso de Heriberto Lazcano, quien –según datos del gobierno federl- perteneció al Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales del Ejército y, luego de siete años de servicio, desertó y se convirtió en uno de los fundadores del Grupo los Zetas, una de las organizaciones criminales más violentas que han operado en el país.

“Es fundamental y relevante conocer la situación del Ejército, su desempeño, su capacitación, el ejercicio de sus facultades dentro del marco normativo, así como las causas por las que sus elementos causan bajan de sus filas, las acciones implementadas por las dependencias al caso concreto y el oportuno seguimiento, pues un desertor debe ser inhabilitado para ocupar plazas en los gobiernos locales y puestos en compañías de seguridad privada”, agregó la parlamentaria.