Ayer se pusieron en marcha las actividades en el edificio Mario Molina, espacio de vinculación de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM con la academia y el sector industrial del país, para la atención de los grandes problemas nacionales.

Cuenta con equipo de alta especialización para ofrecer servicios a personas y entidades ligadas al campo del conocimiento, y a empresas públicas y privadas, así como desarrollos tecnológicos, asesorías y educación continua, esta última a través de cursos y diplomados de alta calidad. El espacio lleva el nombre de Mario Molina, con el propósito de rendir homenaje al destacado científico mexicano, Nobel de Química en 1995.

“Para mí es un reconocimiento importante porque la UNAM es mi casa y por la relevancia de las actividades que albergará el edificio, en colaboración con la academia y el sector productivo”, dijo Molina Pasquel y Henríquez, en la ceremonia para abrir las puertas del inmueble.

A la par, gracias a la conexión con la UNAM, el Centro Mario Molina tendrá oportunidades para expandir sus actividades académicas y trabajar más de cerca con los tomadores de decisiones en la formulación de políticas públicas.

La investigación básica y el desarrollo de patentes son rubros prioritarios para el desarrollo nacional. Con este interés, trabajaremos en conjunto con la Universidad en proyectos que eventualmente incidan en cambios trascendentes para la sociedad, al integrarse a leyes o normas con las que todos ganemos, expresó.

México requiere impulsar los aspectos antes señalados y contar con empresas de base tecnológica. Para lograrlo, es necesario formar recursos humanos especializados. “Es parte de lo que planeamos realizar en estas instalaciones, en colaboración con nuestros colegas de la UNAM y la comunidad científica internacional”, destacó el laureado.

Espacio de vinculación

La construcción del edificio Mario Molina formó parte de uno de los cinco grandes proyectos de la Campaña Financiera 100 x los cien, organizada por la FQ y su patronato, en el marco de la celebración del centenario de esta entidad.

Ocupa un terreno de mil 900 metros cuadrados y una superficie total de construcción cercana a cuatro mil metros cuadrados. Para erigirlo se utilizó concreto estructural premezclado, acero, cempanel (material ligero, resistente y no inflamable), tubería de cobre y luminarias de tipo led.

En un recorrido con medios, Jorge Vázquez Ramos, director de la FQ, explicó que constituye un espacio de gestión y transferencia tecnológica, así como un área de vinculación con la industria y la sociedad, que alojará, entre otras áreas, la Unidad de Servicios de Apoyo a la Investigación y la Industria (USAII), en los dos primeros pisos.

En el trayecto expuso que el espacio cuenta con sofisticados equipos de alta resolución analítica y es capaz de ofrecer las siguientes técnicas: Espectroscopia Atómica (absorción atómica, ICP-MS y MP-AES), Difracción de Rayos X de Monocristal, Análisis Elemental, Análisis Térmico y Microscopia Electrónica (Transmisión y Barrido), entre otras.

Además, tiene laboratorios de Bioquímica y Biología Molecular, con el equipo necesario para desarrollar metodologías de biología molecular y proteómica.

La nueva sección bioanalítica permite ampliar las posibilidades de la FQ dentro de la actividad científica de vanguardia y ofrecer servicios de frontera a otras entidades universitarias y, en particular, a la industria biotecnológica, la cual incluye las áreas farmacéutica y de alimentos.

Espacios

Mario Molina

La Unidad Sur del Centro Mario Molina está orientada a brindar soluciones a problemas relacionados con la protección ambiental, el uso de energía y la prevención del cambio climático. Aquí podrán vincularse entidades universitarias relacionadas con el medio ambiente, para trabajar proyectos de desarrollo sustentable.

El edificio también alberga la Secretaría de Extensión Académica, con oferta académica dirigida a profesionales y docentes. Ofrece alrededor de 25 diplomados, y firma convenios con organismos de educación nacionales y estatales, desde el nivel preescolar al bachillerato, y mantiene un diplomado en línea abierto a profesores.

En las instalaciones también se imparte la maestría en Administración Industrial, en colaboración con otras entidades universitarias. Asimismo, cuenta con la Unidad de Vinculación de la Química (oficina de transferencia de tecnología de la facultad) para que los desarrollos tecnológicos y las patentes creadas en la entidad puedan ser transferidos al sector productivo.

También cuenta con la Oficina de Vinculación con el Patronato de la FQ y otra dedicada a la Vinculación con Egresados.

En la planta baja se ubican nueve laboratorios, 10 cubículos de investigadores, tres áreas de apoyo a laboratorios, una bodega de reactivos, una delegación administrativa, una oficina de mantenimiento, un comedor para personal administrativo, una planta de emergencia, dos subestaciones eléctricas y cuartos para voz y datos, tableros eléctricos, compresores y para un cilindro de nitrógeno líquido.

En el primer nivel se localizan ocho laboratorios, seis cubículos de investigadores, cuatro áreas de apoyo a laboratorios, una bodega de reactivos, además de un cuarto frío, cuatro cubículos para la jefatura de la USAII, una sala de juntas, un comedor para personal académico, así como un recinto para voz y datos y otro para tableros eléctricos.

En el segundo piso se ubican ocho cubículos, una sala de seminarios, la Sala de Consejo Técnico, un cuarto para voz y datos y otro de tableros eléctricos, y 51 áreas libres para estaciones de trabajo.

En el tercero hay 10 cubículos, una sala de seminarios, dos salas de reuniones, un elevador para cuatro personas, un cuarto de voz y datos y otro de tableros eléctricos.

Facultad de Química

La FQ cuenta con una plantilla de mil 115 académicos, el 70 por ciento cuenta con algún posgrado. Actualmente, 166 de los de tiempo completo son miembros del Sistema Nacional de Investigadores.

Tiene espacios de servicios especializados como: las unidades de Investigación Preclínica (UNIPREC) y de Metrología;  los laboratorios de Control Analítico, de Química y Análisis de Alimentos y de Cultivo de Tejidos Vegetales (CVT), así como el Cepario y el Departamento de Ingeniería Química.