Por: Redacción/

La Comisión de Relaciones Exteriores, que preside el senador Héctor Vasconcelos, ratificó por unanimidad el nombramiento de Juan Ramón de la Fuente como embajador y representante permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas.

En su exposición inicial, de la Fuente explicó que las misiones mexicanas en la ONU buscarán que “nos ayuden a resolver problemas en el país y nos acompañen en las nuevas iniciativas que plantea el gobierno” del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dijo que trabajará activamente en el área de justicia transicional, junto a la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos. Será muy importante para algunos de los temas de la agenda interna política de México y permitirá avanzar en asuntos “atorados” como las comisiones de la verdad, desapariciones, víctimas, Ley de Amnistía, drogas, migración, entre otros.

Señaló que los derechos humanos son un tema central y sensible para México. Reconoció que existe un rezago al respecto, pero con el nuevo gobierno hay una gran oportunidad para iniciar medidas que permitan generar una verdadera cultura de respeto a estas garantías en el país.

Sobre las operaciones de la ONU para el mantenimiento de la paz, informó que el país participa de manera activa en ese mecanismo y hemos tenido ya algunas experiencias favorables.

Reveló además que conversó con los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina sobre la participación de México en dichas operaciones. “En ambos casos hay un interés de parte de ellos para seguir manteniendo una interacción con este proyecto”, comentó.

Consideró que el gobierno de López Obrador quiere dar una orientación distinta a las Fuerzas Armadas, a efecto que estén mucho más orientadas a mantener la paz en el país, de ahí que ese modelo de Naciones Unidas puede servir para ese objetivo.

No se trata de mandar a nadie de nuestro país a exponerse, a ir a lugares donde hay confrontación. Sí que vayan a aprender cómo se han organizado algunos de estos operativos, señaló.

Juan Ramón de la Fuente mencionó que hace un par de meses fue inaugurado en el país un centro de entrenamiento conjunto en el Estado de México.

No obstante, el académico aclaró que el eje fundamental de la relación de México con el sistema de Naciones Unidas será la implementación de los objetivos de desarrollo sustentable de la Agenda 2030. Impulsaremos un instrumento para coordinar esfuerzos nacionales con los multinacionales en este tema, subrayó.

Los senadores Antonio García Conejo, del PRD; Nancy de la Sierra, del PT; Beatriz Paredes, del PRI; Alejandra Reynoso Sánchez, del PAN; Martha Lucía Micher Camarena e Ifigenia Martínez, de Morena, interrogaron al ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México sobre diversos temas y hablaron sobre los retos de México ante organismos multilaterales.

En sus respuestas, de la Fuente aseguró que México expresará en los diversos espacios de Naciones Unidas que se tienen que cambiar algunos aspectos de nuestra política antidrogas porque no han resuelto el problema.

Expuso que el caso de nuestro país es particularmente complejo por su ubicación geográfica. Somos vecinos de la palanca más poderosa que activa ese mercado en el mundo y hemos pagado un saldo verdaderamente alto con esta política prohibicionista, rajatabla, que no distingue entre una droga y otra, cuando no todas hacen el mismo daño.

Cualquier esfuerzo de pacificación que se haga en este país, y vaya que se va a hacer, nos urge hacerlo. Pasa necesariamente por una revisión de nuestra política de drogas, de lo contrario, no podremos avanzar, advirtió.

Aclaró que será cuidadoso en observar los compromisos internacionales del país. También seremos explícitos en señalar que no estamos conformes con mantener el mismo esquema, porque no nos ha resultado y ha sido muy oneroso en términos de vidas humanas, recursos, rezago, falta de inversión y en otros temas como el tráfico de armas y de drogas, subrayó.

La única respuesta que hasta ahora ha dado el Estado mexicano en este sentido, ha propiciado que se genere toda otra línea de ilícitos colaterales del crimen organizado. Nos han potenciado los problemas en lugar de acotarlos, concluyó.