Por: Redacción/

El diputado Germán Ernesto Ralis Cumplido (MC) propuso exhortar a las secretarías de Salud y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a endurecer las acciones y estrategias de obligatoriedad para el combate de la contaminación acústica en zonas urbanas del país, pues la exposición constante al ruido puede desencadenar padecimientos de gravedad.

Indicó que estar expuestos a niveles elevados de sonido genera un estado de discapacidad similar al de un padecimiento crónico de Hepatitis B. Además, hay una relación latente entre la exposición constante al ruido y el incremento en la incidencia de alta presión arterial, infracción del miocardio y riesgo de infarto cerebral.

A través de un punto de acuerdo que analiza la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, mencionó que diversas investigaciones documentan que el exceso de sonido o ruidos alteran las condiciones normales del ambiente, son generados por actividades humanas y están presentes en urbes mexicanas como la Ciudad de México, Guadalajara y Querétaro.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que 55 decibeles es el límite recomendable de exposición sonora al aire libre, no debiendo excederse por ningún periodo considerable de tiempo. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en tanto, establece que los términos máximos no habrán de ser superiores a 68 decibeles durante el día y 65 decibeles en la noche.

Sin embargo, abundó Ralis Cumplido, “un sencillo registro de las condiciones sonoras en la Ciudad de México, basta para confirmar que el ciudadano promedio se ve expuesto a cantidades muy superiores de ruido, llegando a experimentar cifras de hasta 100 decibeles en puntos y horarios conflictivos”.

Puntualizó que la contaminación acústica, a diferencia de la polución atmosférica, tiene efectos graduales sobre la salud y sensibles a distintas interpretaciones. “Síntomas como la privación del sueño o la irritabilidad causada a su frecuente exposición pueden ser interpretados por quienes los padecen como efectos del estrés de la vida diaria, producto de faltas personales a la salud o sencillamente el resultado de otro padecimiento”.

El diputado de MC agregó que la normatividad existente plantea límites concretos a la emisión de ruido; sin embargo, la deficiente aplicación de la misma, permite que la contaminación acústica persista en gran parte de las zonas urbanas del país.

Relató que existen cuatro Normas Oficiales Mexicanas que detallan los límites máximos de emisión de ruido: NOM-081-SEMARNAT-1994, NOM-080-SEMARNAT-1994, NOM-079-SEMARNAT-199417 y NOM-082-SEMARNAT-199418, pero la existencia de éstas “no significa una mejora considerable en el combate de la contaminación acústica. Una ejecución empobrecida y la falta de políticas complementarias en apoyo de la misma, han provocado faltas continuas y reiteradas de esta normatividad”.

Por ello, consideró fundamental endurecer las acciones y estrategias de obligatoriedad para el combate de la contaminación acústica en zonas urbanas del país, procurando establecer puentes de comunicación con otras autoridades facultadas en la materia con el fin de impulsar soluciones concretas a esta problemática.