Por: Redacción/

A nivel mundial, las zonas urbanas generan 80 por ciento de la riqueza mundial y concentran 54 por ciento de la población, pero demandan tres cuartas partes de los recursos naturales y generan casi la mitad de los residuos sólidos, además, son responsables de la mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero directas o indirectas.

Para hablar sobre el tema, la UNAM organiza el Seminario Internacional Ciudades y Cambio Climático: ciencia, política y práctica para una agenda de acción común, con la participación de expertos de México y otros países.

Gian Carlo Delgado, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), coordinador del encuentro, señaló que este tema es importante porque el grueso de la expansión urbana que se registrará en las próximas décadas será esencialmente en el sur global.

En México, el sistema urbano está en expansión; representa el 71 por ciento de la población y concentra 80 por ciento del PIB. Además, incide en el ordenamiento territorial del resto del país. Aunque somos una nación altamente urbanizada, tendremos un problema de continuidad de la expansión del suelo construido, con carencias y dificultades en un contexto donde el sector privado, y en especial el financiero, juega un papel importante. “Si no hay reglas claras, un rol activo del Estado y una planificación del espacio construido, tendremos problemas”.

La Ciudad de México es el centro más importante de oficinas corporativas del país; aglutina 90 por ciento de las de mejor calidad y suma 6.2 millones de metros cuadrados construidos. En 2017 se alcanzaron los 22 millones en materia de edificios corporativos y centros comerciales a escala nacional; de todo lo construido, la mitad correspondió a oficinas. “Vamos construyendo una ciudad desigual y arrastramos los problemas de informalidad”, advirtió.

En caso de que todas las naciones que firmaron el acuerdo climático de París cumplieran con su compromiso contra el calentamiento global, lo más probable es que al finalizar el siglo XXI el incremento de la temperatura sería por arriba de los tres grados, alertó Carlos Gay García, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de esta casa de estudios.

En la inauguración del foro, el especialista resaltó que entonces las ciudades podrían verse inmersas en un mundo mucho más caliente que el actual, con enormes dificultades de organización y coordinación. Las urbes, prosiguió, plantean enormes retos, pero también pueden contribuir de manera importante a corregir los problemas que los países no están cumpliendo a la velocidad que se pretende.

Al respecto, Diane Urge-Virsatz, de la Universidad Central Europea, consideró que “estamos llegando a un punto difícil y lograr las metas del Acuerdo de París es complicado. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha demostrado que lograr los objetivos implicaría sacrificios económicos.

Roberto Sánchez, del Colegio de la Frontera Norte, resaltó que el siglo XXI es el de la urbanización. Le tomó a la humanidad cinco mil años llegar a una población urbana de mil millones de habitantes, pero sólo pasaron 26 años para duplicar esa cifra. En 1900, 15 por ciento de los habitantes en el mundo vivía en ciudades; en 1950, 29 por ciento, y se espera que para 2050 sea de 70 por ciento. Son muchas las metrópolis en el mundo afectadas por el cambio climático y “no las estamos transformando para adaptarse”.

Brenna Walsh, del centro global en Montreal de Future Earth, expuso que para 2025 se espera que más de 66 por ciento de la población viva en zonas urbanas, y las ciudades produzcan 70 por ciento de emisiones de gases de efecto invernadero.

El año pasado tuvimos pérdidas por más de 320 mil millones de dólares debido a los desastres ligados al cambio climático; además, día a día las catástrofes van en aumento: temperaturas extremas, sequías, tormentas, incendios e inundaciones. Y esto no sólo representa problemas ambientales, sino también sociales y económicos, resaltó Edgar Villaseñor Franco, secretario Regional México, Centroamérica y el Caribe de ICLEI.

Nuestro país, sostuvo, ocupa el lugar 11 en la producción de gases de efecto invernadero y prueba de ello es que el año pasado “rompimos las temperaturas récord del siglo XX”, concluyó.