Por: Redacción/

La música popular de Gran Bretaña en la década de 1960 impulsó cambios sociales significativos que tuvieron repercusiones políticas y trascendieron fronteras y continentes, sostuvo el doctor Federico Lazarín Miranda, investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En un contexto de guerras Fría y de Vietnam, confrontación de visiones conservadora y liberal, terror nuclear, movilizaciones obreras y estudiantiles, y luchas por los derechos civiles, la necesidad de expresarse a partir de la música colocó la ola de ese país en un punto de relieve en el mapa mundial.

El profesor inauguró el XXI Seminario Maestro Jan Patula Dobek, dedicado al paradigmático 1968 con el fin de reflexionar sobre las rupturas generacionales provocadas por la emergencia social de la época, las reivindicaciones emanadas de los diferentes movimientos populares, la respuesta del poder ante estas demandas, así como la vigencia de sus postulados críticos y su pertinencia ante las consecuencias de esos procesos a finales del siglo XX y el transcurrir del XXI.

El académico del Departamento de Filosofía de la Unidad Iztapalapa señaló que 1960 comprendió un periodo de cambios, protestas, liberación femenina, revolución sexual con la aparición de la píldora anticonceptiva y surgimiento del hippismo.

La juventud se convulsionaba ante una realidad decadente que precedió esos años, en los que intelectuales, artistas y científicos se apagaban en Europa; era el caos de la postguerra; las posturas políticas se extremaban entre la izquierda y la derecha, con grupos terroristas que dañaban seriamente el tejido social.

Los sociólogos advertían la progresiva estadounidización de la cultura europea, pero en las esferas de la intelectualidad las diferencias entre Estados Unidos y Europa, e incluso entre los mismos países de la región, se acentuaron, dijo el docente.

La generación de la posguerra se manifestó mediante el arte y la cultura en sus múltiples expresiones; desde la segunda mitad de 1950 el cine europeo cobró notoriedad con producciones como La Strada, de Federico Fellini, o ya en 1960 con películas como Farenheit 451, del francés Francois Truffaut; Space Odyssey, del estadounidense Stanley Kubrick, o Solaris, del soviético Andréi Tarkovski, obras que hasta la fecha siguen siendo emblemáticas del cine de ciencia ficción.

Pero 1968 devino en una efervescencia social en todo el mundo que sintetizó las contradicciones acumuladas por el orden mundial y de la mano de la expansión económica de la posguerra y de las luchas anticolonialistas en África, de tal forma que anticipó la dinámica global y las conquistas democráticas del fin de milenio, puntualizó el doctor en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Sin duda el preludio de todo esto fueron los años previos en que se dieron ensayos, intentos por cambiar el orden de las cosas y movilizaciones –feminismo, ecologismo, movimiento por la liberación gay y oposición a la guerra de Vietnam–, ante lo cual las universidades se convirtieron de pronto en el espacio donde se configuraba un nuevo sujeto colectivo, el estudiantado y su movimiento.

Fue quizás la música la que condensó con más ahínco la expresión cultural de este movimiento juvenil ávido de cambios. En Gran Bretaña el rock nació como resultado de esa necesidad y volteando hacia Norteamérica, fascinados por el blues, el jazz y el rhythm and blues, los jóvenes ingleses crearon nuevos sonidos para exponer los valores sociales y culturales que se estaban gestando, precisó.

El desafío al orden establecido ya se apreciaba por medio de algunas producciones musicales estadounidenses y sus formas de baile y vestimenta a finales de 1950, pero fue la ola inglesa la que con una elevada sensibilidad trastocó emociones que vibraron en muchos lugares del mundo.

El doctor Lazarín Miranda evocó con música su exposición e inició con The Who, My Generation, emblemática canción que expresa el sentir de toda esa generación de la posguerra. The Hollies, The Kinks y sus letras existenciales, The Animals, Led Zeppelin, The Rolling Stones y su icónico cantante Mick Jagger, Simon and Gartfunkel con The Sounds of Silence, que inevitablemente remitió a la película norteamericana The Graduate.

Y, por supuesto, The Beatles con el tema All you need is love, presentado en un video que fue transmitido por la BBC de Londres y que pudo enviar la señal televisiva por primera vez a toda Europa y Estados Unidos a través del satélite El pájaro madrugador, que inició operaciones en 1967.

El Centro de Documentación Jan Patula Dobek promueve la investigación y la discusión por medio de estos seminarios e invita a participar a investigadores nacionales y extranjeros con el fin de enriquecer y dar a conocer a otras instituciones al acervo del que se dispone y el trabajo que año con año se realiza en los seminarios.

La ponencia La ola inglesa y la protesta social musical en la década de 1960 se llevó a cabo en la Sala Cuicacalli de la Unidad Iztapalapa.