Por: Redacción/

Hubbub, alerta ruido, una herramienta digital de uso masivo que permite visibilizar el problema de la contaminación sonora y prevenir daños a la salud –ataques de ansiedad en adultos o falta de atención en niños, entre otros– fue desarrollada por un equipo de investigadores del Laboratorio de Análisis y Diseño Acústico (LADAc) de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La aplicación Hubbub capta la forma como las personasperciben el ruido, un problema de salud pública que no es fácilmente percibido y sobre el cual es preciso crear conciencia, explicó Verónica Arroyo Pedroza, académica de la Unidad Azcapotzalco.

Con esta herramienta –cuya versión final puede ser descargada en smartphones o tabletas a través de App Store y Play Store desde diciembre pasado– el usuario brinda un testimonio del sonido que más le molesta.

Durante el 2do. Encuentro Internacional de Ruido Ambiental y Paisaje Sonoro, la docente refirió que Hubbub es un barullo, un ruido continuo que puede ser provocado por una fiesta, el retumbo de la música, voces o el tránsito de la ciudad.

Al abrir la aplicación en un dispositivo móvil aparece un mapa de geolocalización que indica la intensidad y al presionar el botón se hace una medición de diez segundos, después de los cuales se registra el análisis de los decibeles emitidos.

Al determinarse la fuente del ruido son presentados íconos para determinar si proviene de un espacio interior o exterior; el usuario podrá registrar su sentir por medio de emoticones y enviar la información, luego de lo cual recibirá la confirmación de que el proceso tuvo o no falla. Al final podrá compartir el análisis en redes sociales.

Arroyo Pedroza indicó que el proyecto Hubbub, alerta ruido inició hace un par de años, cuando se incorporó al LADAc de la Unidad Azcapotzalco para trabajar en la concientización de ese problema como contaminante, factor medioambiental en estudio desde hace ya varios años.

El Mapa de Ruido de la Ciudad de México, elaborado en el Laboratorio en colaboración con el gobierno capitalino y con el doctor Fausto Rodríguez Manzo al frente de un grupo de académicos, fue la génesis de Hubbub, que pretende integrar al estudio del fenómeno acústico el criterio de la población, ya que el Mapa incluía sólo datos y mediciones del rodamiento vehicular.

Héctor Reyes Aguilar, ingeniero en computación por la Unidad Azcapotzalco y desarrollador de la aplicación, explicó que en algunos dispositivos Android los usuarios no siempre tienen encendido el GPS, por lo que decidieron agregar notificaciones sobre errores que pudieran afectar el envío de la información.

También se pensó en que el flujo fuera adecuado, fácil de entender y natural, por lo que el instrumento fue creado para personas de cualquier edad e incluye un botón de ayuda para realizar todo el proceso.

El interés fue involucrar a aquellos afectados por la contaminación acústica e invitarlos a que a través de una alerta enriquezcan y construyan una capa alterna, al aportar datos sobre diferentes entornos.

En la inauguración, el doctor Roberto Gutiérrez López, rector de la Unidad Azcapotzalco, refirió que la UAM es una institución líder en la investigación en el campo de la acústica arquitectónica y urbana.

Entre los proyectos realizados por el Área de Investigación de Análisis y Diseño Acústico del Departamento de Procesos y Técnicas de Realización sobresale la integración, entre 2009 y 2011, del Primer Mapa de Ruido para la Zona Metropolitana del Valle de México, en conjunto con la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal.

Gutiérrez López citó también el proyecto de ciencia básica –apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología– denominado El ruido ambiental en el espacio urbano de la ciudad de México: problemas y modelos de solución.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud la exposición cotidiana a emisiones sonoras superiores a 50 decibeles podría traer graves consecuencias para la salud humana cuya gravedad varía de acuerdo con el número de horas de exposición diaria y el rango de los decibeles.

El ruido puede provocar irritabilidad, incremento de azúcar y colesterol, aumento en la presión sanguínea, sudoración, creación de úlceras, incremento de hormonas adrenales, vasoconstricción y tensión muscular, refirió el Rector.

Las principales causas de este problema en la capital mexicana son el tránsito vehicular, la falta de normatividad en la construcción de edificios a prueba de ruido, así como manifestaciones y vendedores ambulantes, entre una larga lista de factores.

Aunque el ruido es un contaminante, dañino o intrusivo, existe una necesidad de tener una mayor comprensión de este fenómeno como sonido desde distintos puntos de vista.

Sin duda, la concepción de la contaminación sonora como un fenómeno amenazador debe tomarse en cuenta, pero la idea de que ese elemento está siempre presente en una urbe involucra el entorno social, cultural, ambiental y económico, y da al ruido, de alguna forma, una expresión distinta, más allá de lo estrictamente técnico, concluyó.

En el Encuentro, cuyo tema es el Ruido ambiental y el paisaje sonoro en el espacio público, se contó con la participación de representantes de Europa y Sudamérica, así como de especialistas de Guadalajara, Monterrey y Jalapa, que compartieron sus enfoques y experiencias en materia de ruido ambiental y paisaje sonoro en favor de un mundo más amable y justo, desde la salud y el medio ambiente.

A la inauguración también acudieron los doctores Manuel Rodríguez Viqueira, coordinador general de asesores, en representación del doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general; Marco Ferruzca Navarro, director de la División de Ciencias y Artes para el Diseño, y Fausto E. Rodríguez Manzo, jefe del Área de Análisis y Diseño Acústico, así como el maestro Ernesto Noriega Estrada, jefe del Departamento de Procesos y Técnicas de Realización.