Por: Redacción

A través del Programa de Abasto Rural, en atención a los beneficiarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre y a la población abierta de Veracruz, Diconsa dispone en el estado de 2 mil 702 tiendas comunitarias fijas, 24 tiendas móviles y 2 Centros de Atención a Beneficiarios (CABE), además de abastecer a más de 200 comedores comunitarios operados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

El director general de la paraestatal, Juan Manuel Valle Pereña, explicó que para llevar la canasta básica a las comunidades con carencia alimentaria más alejadas, en todos los puntos del estado, la Sucursal cuenta con tres unidades operativas: Poza Rica, para atender a los beneficiarios de la zona norte; Orizaba, que lleva alimento al centro del estado y Acayucan, que opera en el sur de Veracruz.

Juntas suman tres almacenes centrales y 24 rurales, los cuales suministran productos de la canasta básica a las familias más necesitadas de la entidad, para quienes Diconsa ha puesto a su disposición más de 2 mil tiendas comunitarias para atender a zonas indígenas otomíes, tepehuas, huastecos, nahuas, popolucas y mazatecos, principalmente.

Para trasladar esta mercancía hasta las regiones más necesitadas se hace uso de 408 unidades de carga, entre tracto camiones y vehículos con capacidad entre 8 y 14 toneladas, así como pequeños automotores que se encargan de la supervisión de abasto.

Valle Pereña expuso que en Veracruz existen más de 17 mil beneficiarios de la Tarjeta SIN Hambre, quienes acuden a los dos CABE localizados en las zonas urbanas de Playa Vicente y Coatzacoalcos. Además, asisten a los puntos de venta para adquirir maíz, aceite, leche en polvo, frijol, arroz, harina de maíz, café, chocolate en polvo, sardina, avena, harina de trigo, huevo fresco, lenteja, granola y pasta enriquecida para sopa, entre otros productos.

Asimismo, en apoyo al combate de la desnutrición infantil, Diconsa trabaja en coordinación con otras dependencias como Liconsa, por lo que se han habilitado más de 200 lecherías en las tiendas comunitarias, además de la distribución del producto en albergues de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Con estas acciones, Diconsa desarrolla una política de seguridad alimentaria y nutricional que atiende íntegramente las carencias en el ejercicio de los derechos sociales.