Por: Redacción

El cambio climático es el mayor reto ambiental que enfrenta actualmente la humanidad, cuyas consecuencias ponen en entredicho la continuidad de nuestra especie; ante ello, se requiere diseñar e implementar políticas de gestión y prevención de riesgos, capacitación y educación en la materia, aseguró la secretaría de la Comisión de Cambio Climático, María Chávez García (Morena).

Al inaugurar el foro “Cambio climático y sustentabilidad”, consideró imprescindible fortalecer las capacidades de adaptación y respuesta de los gobiernos, así como promover una mayor participación de la ciudadanía contra este fenómeno.

El sector social, dijo, es indispensable para resolver esta problemática y adoptar estrategias conjuntas. “Esa es una de las deudas del Poder Legislativo, ya que la opinión de la ciudadanía no se plasma en las leyes”, expresó.

Precisó que los impactos de las contingencias climáticas no sólo son resultado de cuestiones atmosféricas, sino también sociales al presentar densidad poblacional y diversificación en el uso del suelo.

En las grandes ciudades, continuó, la calidad del aire es deficiente y las estrategias que se implementan insuficientes. De no adaptarse las medidas necesarias, la temperatura global del planeta se incrementará 3 grados centígrados, lo que generará mayor vulnerabilidad en la humanidad.

Asimismo, es importante considerar la actividad ganadera, ya que según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), genera aproximadamente el 15 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ante esta problemática, subrayó, requerimos oír a los expertos y conocer las oportunidades que aún tenemos ante el cambio climático.

Precisó que algunos temas del foro son energías renovables, el agua como derecho humano, la participación del sector ganadero en la emisión de gases de efecto invernadero y la contribución del sector social como agente de cambio.

El secretario de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando Rubio Quiroz (PRD), coincidió en que “México pasa por la peor crisis ambiental en su historia”, por lo que requerimos trabajar de manera coordinada con especialistas, activistas, empresarios y académicos, a fin de establecer una agenda en común que permita revertir los problemas ambientales del país.

El cambio climático, detalló, es algo que existe a pesar de que algunos lo desconozcan y nieguen acuerdos internacionales como el que se alcanzó en la Cumbre de París sobre el Cambio Climático (COP21). Ante ello, “tenemos que tomar acciones específicas y utilizar de manera eficiente nuestros recursos naturales”.

Señaló que a pesar de que México cuenta con instrumentos de política ambiental, “pareciera que actualmente se encuentran desmantelados”, ya que existe un aumento de megaproyectos que atentan contra áreas naturales y una explotación demográfica que invade diversas áreas, lo que, aseguró, pone en riesgo la biodiversidad en nuestro país”.

“El problema ambiental requiere tener su justo lugar en la política nacional, por lo que es importante generar un frente común, a fin de garantizar el derecho constitucional que tenemos de vivir en un ambiente sano”, apuntó.

El coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático, de la Universidad Nacional Autónoma de México, Carlos Gay García, preguntó si es factible el 1.5 grados centígrados de elevación de la temperatura en el Acuerdo de Paris, y recordó que este acuerdo se adoptó en 2015 con la intención de llegar a fin de siglo con 1.5 o 2 grados centígrados de temperatura, es decir, estabilizar la temperatura.

“En la actualidad ya se rebasó el grado. Estamos ahora como a 1.1 grado por arriba de las temperaturas de la era preindustrial, lo que quiere decir que París se está refiriendo a medio grado sobre lo que se tiene ahora en 2017, por lo que se tendrá que ver si se puede o no se puede”, añadió.

Consideró que todavía falta mucho para cumplir el objetivo fijado para fin de siglo, es decir, no se está en el camino correcto para detener el incremento de las temperaturas.

Afirmó que el acuerdo de Paris no tiene dientes, ni resolverá el problema porque no se cumplen sus objetivos de mitigación, adaptación, pérdidas y daños, marco de transparencia e información, donde cada país miembro se comprometió a reducir sus emisiones contaminantes. “El acuerdo se cocina muy laxo, a la medida de Estados Unidos”.

De continuar así, se incrementarán más las temperaturas, condenando a la agricultura en el país. “Está condenada a tener dificultades grandes por falta de agua y exceso de temperatura, por lo que se debe legislar para prevenir el calentamiento global”.

De Fundar, Beatriz Olvera, abordó el tema de la Adaptación y Mitigación Urbana del Cambio Climático en Latinoamérica, y dijo que es tiempo de dejar de utilizar los hidrocarburos y utilizar más las fuentes de energías renovables.

“No usar todo lo relacionado con hidrocarburos, particularmente, petróleo o gas y promover fuentes renovables de energía solar o eólica; otra medida para mitigar el cambio climático es que en cada casa se implementen tecnologías de uso de energía solar”, abundó.

Informó que América Latina contribuye con 8 por ciento de gases de efecto invernadero, donde México genera uno por ciento, “aunque no contribuimos en niveles elevados al calentamiento global sí somos responsables en contribuir para que este fenómeno disminuya, porque estamos en una situación vulnerable”.

Mencionó que el Índice de Riesgo Climático (2014) señala que Honduras es el país más vulnerable del mundo; Nicaragua, El Salvador y Guatemala se encuentran entre los 10 más afectados; se enfrentarán a situaciones complicadas, ya que se prevé que para 2100 el incremento de temperatura podría llegar hasta 4.7 grados centígrados.

Entre las consecuencias de este aumento están que para finales de siglo, la agricultura se verá muy afectada; la cuenca de amazonas se afectará por sequías extremas; los glaciares andinos desaparecerán, y los huracanes categoría 4 y 5 serán más frecuentes y poderosos.

Afirmó que el impacto del cambio climático no es ambiental, también repercute en la sociedad, ya que la sequía provoca aumento en el precio de los alimentos. Por ejemplo, citó, en Colombia el cultivo del café se verá severamente afectado; en El Salvador y Nicaragua, la producción de maíz, quinoa, haba, papa, cultivos que incrementarán su costo y será muy difícil que las ciudades tengan acceso a ellos.

En la escasez de agua, las estadísticas muestran que la disponibilidad total para América Latina podría bajar de entre 35 hasta 66 por ciento en el 2100. De acuerdo con la Organización Internacional de las Migraciones, para 2050, una de cada 44 personas en el mundo, se verá forzada a emigrar debido al cambio climático, finalizó.

El coordinador general de Crecimiento Verde, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Miguel Gerardo Breceda Lapeyre, explicó que no se puede alcanzar la sustentabilidad en una ciudad si solo se cambia su movilidad; se requieren programas coordinados en el uso del agua, habitabilidad atmósfera, así como modificar la industria.

Mencionó que “los cuerpos legislativos pueden ayudar a generar ciudades sustentables creando o modificando normas que destruyan las barreras que se presentan”. La sustentabilidad se debe mover en una sola dirección y con esfuerzos conjuntos, añadió.

Durante el Panel II “Soluciones: El quehacer de la sociedad en las problemáticas medioambientales”, Gilles Lalu, agregado Comercial de Francia en nuestro país, señaló que a pesar de que México tiene enorme potencial para la generación de electricidad, mediante distintos tipos de energía limpias, “hay un atraso por su alto costo y la falta de investigación, como es el caso de la mareomotriz y le geotérmica.

No obstante, continuó, “ustedes son la novena nación términos de inversión a energías limpias”.

A pesar de las amplias posibilidades de explotar la geotermia en México, sólo utiliza el 6 por ciento del potencial, mientras que en el caso de la fotovoltaica, aunque ha crecido, sigue siendo de bajo consumo por el alto costo de los materiales.

Aseguró que si México reuniera todas sus fuentes de energías renovables, “tendría tres veces más de la capacidad energética que requiere”.

El coordinador de Medio Ambiente de la delegación Cuauhtémoc, Juan Jorge Avilés, dijo que la Ciudad de México enfrenta una de las mayores crisis ambientales, aunado a que según especialistas, a nivel mundial “tendríamos que dejar pasar más de mil años sin emisión de combustibles fósiles para detener el daño que le hemos ocasionado al planeta”.