Por: Redacción

Con 868 mil 999 hectáreas de bosque certificado en manejo sustentable, Chihuahua es la entidad con mayor superficie acreditada nacional e internacionalmente en el país, esta cifra es tres veces más que la superficie certificada en 2013, cuando se tenían 290 mil 417 hectáreas.

Del total de hectáreas certificadas, 402 mil 211 hectáreas, ubicadas en 27 predios, tienen la acreditación nacional bajo el esquema de la norma NMX-AA-143-SCFI-2008 y 2014; 290 mil 417, que corresponden a 2 predios, cuentan con la certificación internacional del Forest Stewardship Council (FSC) y 176 mil 370, ubicadas en 18 predios, están certificadas por la Auditoria Técnica Preventiva (ATP) que prevé la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. Algunos de los predios cuentan con más de una certificación.

Esta cifra se alcanzó con la certificación ATP de 14 mil 613 hectáreas del ejido Cebadilla de Dolores, en el municipio de Madera; con esto Chihuahua se coloca por encima de Durango que tiene 830 mil 736 hectáreas certificadas y de Oaxaca que tiene 94 mil 398.

De 2013 a la fecha la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) mediante el proyecto Biodiversidad en Bosques de Producción y Mercados Certificados ha invertido 27 millones 136 mil 733 pesos para la obtención de la acreditación para los ejidos y predios en Chihuahua.

Este proyecto, que se implementa en colaboración con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), permite la capacitación de los productores para el manejo adecuado de la documentación forestal, la realización de monitoreo ambiental, económico y social, además de la implementación de procesos técnicos y operativos para el aprovechamiento en sus ejidos o predios.

Con la implementación del proyecto a nivel nacional incrementó las superficie certificada, al pasar de 800 mil que se tenían en 2013 a 2.2 millones de hectáreas registradas en 2016.

Chihuahua tiene en proceso 29 proyectos para la incorporación de 653 mil 537 hectáreas para obtener su certificación en el ejercicio 2017.​

La madera certificada es un producto elaborado con materia prima proveniente de bosques nativos o plantaciones manejados en forma responsable, procesos validados por entidades autorizadas para ello. Con la venta de estos productos se contribuye a la conservación de la biodiversidad y se apoya a las economías locales.