A 90 años de su nacimiento, Jaime Sabines será recordado en una actividad organizada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes, por medio de la Dirección General de Publicaciones y la Coordinación Nacional de Literatura, respectivamente, la cual contará con la presencia de Claudio Isaac, Julio Sabines y Pilar Jiménez, como moderadora, el martes 29 de marzo a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Considerado como el escribano de la vida, para Jaime Sabines (Chiapas, 1926-Ciudad de México, 1999) la poesía siempre fue el resplandor de la vida y el contacto instantáneo con la verdad del hombre. Comenzó a escribir poesía cuando era adolescente pero tardó años en que le gustara alguno de sus poemas para publicarlo. Fue Introducción a la muerte el primero que escogió para que apareciera en la revista América que dirigía Efrén Hernández con Marco Antonio Millán.

“A lo largo de más de una década de conversaciones escribí con su autorización Jaime Sabines: apuntes para una biografía. En este homenaje lo recordaremos por los 90 años que estaría cumpliendo. Es un poeta muy vivo. Pareciera que está aún aquí, porque continúa siendo muy leído por los jóvenes. Es una forma de rememorar a uno de los grandes autores en lengua castellana de la segunda mitad del siglo XX. Sabines es un escritor definitivo y fundamental para la literatura en español y la literatura en general. Se le sigue releyendo, pero también se le traduce a nuevos idiomas”, comentó en entrevista Pilar Jiménez.

Jaime Sabines estudió medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y años después, en la misma casa de estudios, lengua y literatura españolas. Asistió a las clases de Julio Torri y Enrique González Martínez. Del mismo modo, formó parte de la Generación de Medio Siglo, al igual que sus amigos Emilio Carballido, Rosario Castellanos, Dolores Castro, Héctor Azar, Sergio Magaña y Luisa Josefina Hernández, entre otros.

La poesía de Sabines es considerada una puerta que abre los ojos a la realidad, pues desborda a los lectores de las estructuras y les entrega el lirismo que despierta los sentidos. Para Pilar Jiménez, el poeta chiapaneco fue más allá de su origen y abordó temas que se centran en la condición humana, la muerte, el paso del tiempo y el amor. “En toda su obra hay poemas cruciales, desde Horal (1950), su primer libro”, indicó.

Sabines cuenta con una amplia obra poética por la que obtuvo numerosos reconocimientos. En 1959 recibió el Premio Chiapas; en 1972, el Xavier Villaurrutia de Escritores Para Escritores, y en 1983, el Nacional de Ciencias y Artes en el área de lingüística y literatura, entre los más importantes. Jiménez, biógrafa del poeta, resaltó Tarumba (1956) y Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973) como dos de sus libros más relevantes según sus críticos. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y árabe.

Al respecto, Pilar Jiménez compartió: “En las traducciones que le han hecho se ve también que es un poeta significativo en la literatura en general. Tuve la oportunidad de presentar mi libro en Líbano. Allí hay escritores y académicos que hacen investigación sobre la obra de Sabines, y decían: ‘Sabines es un poeta que pareciera que nunca hubiera salido de Líbano’. Esa era una de las cosas que le interesaban. Sabines decía que quería escribir con la sencillez y la profundidad de la literatura árabe. Eso nos habla de un autor, un poeta, universal”.

Jiménez agregó que Sabines dejó muchos poemas inéditos y un gran archivo compuesto por documentos, vídeos, grabaciones, obras de arte, retratos, esculturas y arreglos musicales de sus poemas. “Sabines tenía la intención de hacer Poemas rescatados; revisó algunas carpetas pero ya no pudo. La idea es crear la Fundación Jaime Sabines, donde pueda preservarse todo eso, porque también con el paso de los años está en peligro de desaparecer y deteriorarse. Una de las intenciones del homenaje es recordar a un poeta tan vivo y tan presente, que pueda ser preservado. Esperamos los lectores de Sabines conocer esos poemas que quería rescatar y aplaudimos la intención de la familia de hacer la fundación para conservar el acervo de un poeta y escritor tan fundamental, mexicano y universal como Sabines”, concluyó.