• En el marco de la Temporada 2016, la compañía reflexiona sobre el proceso de muerte

 

Por Redacción

Con 11 bailarines en escena, una proyección multimedia y bajo la dirección de Cecilia Appleton, la compañía Contradanza estrenará Latidos, pieza coreográfica que explora la muerte y la temporalidad, en el marco de la Temporada de Danza en el Palacio 2016.

En conferencia de prensa, la directora explicó que la obra surge por el deceso de su padre y su proceso de pérdida, lo cual la llevó a replantearse la idea de muerte y temporalidad.

La agrupación, conformada en 1983, explora un tema sensible a través de un montaje escénico ligado con “la profundidad de las entrañas”; es una coreografía que “busca presentar la incertidumbre que sentimos los humanos cuando un ser querido ha marcado nuestra vida y está al borde de la muerte”.

El proceso de duelo, la incertidumbre y dolor, pero también la serenidad de rendirnos hacia lo inevitable, son los ejes de reflexión que sostienen este trabajo.

Cecilia Appleton detalló que la pieza se divide en dos momentos, donde se confronta al espectador e invita a repensar cómo vivimos la muerte en la cotidianidad, cómo entendemos la pérdida y el tiempo, cómo “vivimos la muerte”.

Su proceso creativo, añadió, se vio enriquecido con un estudio de filosofía oriental que la llevó a un tratamiento más profundo sobre el tema. “Esta coreografía está ligada por las entrañas”, los bailarines tocan “un tema que nos conmueve, que nos hace llorar, que nos hace sentir la solidaridad”.

La bailarina y coreógrafa explicó que la pieza va en una continua y desconcertante oscilación sobre la confusión, la perplejidad, la revelación, la certidumbre y la incertidumbre. “Para mí también era importante pensar en lo temporal, cómo vemos la existencia y cómo hacemos que eso sea estético mediante la danza, que los otros comprendan un tema desde un lugar no tan literal, sino más profundo”.

Por su parte, el bailarín Yseye Márquez Appleton señaló que la compañía ha explorado temas universales, como la muerte, pero que trastocan al espectador en su individualidad, en un proceso de reconocimiento.

Este trabajo explora temas relacionados con la fragilidad humana, donde la danza como vehículo expresivo nos hace repensar nuestra condición en el mundo.

Finalmente, Eduardo González, quien estuvo a cargo de la composición musical, apuntó que su participación consiste en dar la intención y el color que planteó inicialmente la directora, al tener como motor esa comunión en cuanto a lo que significa la muerte, pero sin afirmarla de forma trágica, “no quise hacer una música que apoyara una idea de tragedia, sino una propuesta donde la muerte fuera luz”.

 Latidos se estrenará en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, el martes 26 de julio a las 20:00 horas.