Por: Redacción

La exposición Nervaduras de viaje está inspirada en los viajeros que han ido haciendo el mundo a través de barcos, pero más que barcos son naves, en donde los viajeros fueron uniendo lugares o desmitificando la separación que alguna vez tuvo la humanidad por los grandes océanos, describió el escultor Miguel Peraza en relación con la muestra instalada en el Centro Cultural La Garza de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

El artista afirmó que la idea del viajero fue inspirado por los mares y el espacio: “en realidad los mares los mantuvieron unidos y los accidentes de algún hombre perdido en el mar o perdido en los ríos descubrió que no eran los únicos en una isla, porque encontraron otra isla donde también había habitantes y esto ha inspirado a la humanidad de ir de un lado a otro. Seguramente nuestro planeta en algún momento para las generaciones futuras será un puerto cósmico.

“Me gustan mucho los viajeros de todos los tiempos, como aquellos que iban de Acapulco a Filipinas y de Filipinas a China. El propio Cristóbal Colón, Magallanes, Marco Polo, quienes nos han determinado, a través de sus conductas aventureras, la posibilidad de conocer las costumbres de los seres humanos. Los grandes viajeros del alma y del espíritu han emprendido estos viajes y en gran medida las esculturas están dedicadas a los viajeros del pasado, pero también a los que vienen, los que están intentando viajar por el cosmos”.

El escultor nacido en la Ciudad de México en 1959 y ganador del premio Ariel por su dirección artística en la película Bienvenido-Welcome, inauguró también una serie similar en el Museo Federico Silva de San Luis Potosí, con el título de Estructuras dinámicas. Al preguntarle qué diferencia hay entre estas piezas y las de esa anterior muestra consideró que “hay piezas en hallazgo, que se usaron en otro momento para la industria, para el hogar, pero las integro. Hay talla en madera, hay construcción, hay fundición, modelado, vidrio, están mezcladas las técnicas en función de lo que he trabajado en estos últimos 40 años. Todo se ha conceptualizando, se ha unido como un lenguaje común de la arquitectura”.

Miguel Peraza también ha construido piezas monumentales para espacios públicos, en relación con estos proyectos aseguró que “este tipo de esculturas están referenciadas a la recuperación de espacios, el problema del espacio público es espiritual, no es sólo cuestión de colocar objetos o crear construcción y que las urbes se sigan desarrollando. Los espacios públicos comienzan por la recuperación del interior del ser humano, para poder entender su seguridad, sus derechos, su desarrollo cultural. Entonces, el problema es que a veces en la administración pública confunde esto y está acostumbrada a llenar de cosas y de próceres y de gente que ellos consideran que han construido la historia del país”.