Por: Redacción/

El traslado de iconografías de la indumentaria textil tradicional a lenguajes computarizados que permitan un uso en tipos diferentes de materiales es uno de los objetivos de la investigación de Sandra Rodríguez Mondragón, doctorante del Posgrado en Diseño y Desarrollo de Productos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Al exponer los avances de su trabajo Modelo de proceso para identificación visual, a partir de iconos, caso de estudio huipiles de los grupos lingüísticos tzotzil y tzeltal de la región de los altos de Chiapas explicó que la intención es desarrollar una metodología, no hacer una copia.

Al hablar en el 4to. Coloquio de metodología de los métodos y las maneras abundó que la idea es crear un modelo de procesos que permita a los diseñadores contar con lenguajes visuales de la cultura mexicana, pero “no queremos reproducirla, sino tener nuestra propia expresión a partir de ella”.

A diferencia del tipo de análisis que pueden hacer un antropólogo o un etnólogo respecto de la iconografía utilizada en distintas comunidades del país, “nosotros la retomamos porque desde la disciplina no se han hecho muchos estudios, pese a ser un campo fértil en cuanto a la información” que puede brindar.

Esta propuesta fue desarrollada con base en investigación documental y de campo, así como en múltiples métodos que van de lo cualitativo a lo cuantitativo para concluir en la revisión de datos de imágenes que generan un alfabeto gráfico de expresión formal y descripción visual.

Para el estudio se trabajó con siete comunidades del estado de Chiapas, en particular con los grupos lingüísticos tzotzil y tzeltal, porque son los que tienen una de las mayores producciones textiles.

La egresada de la Licenciatura en Diseño Industrial y candidata a doctora en Diseño por la Unidad Azcapotzalco explicó que el huipil es una prenda femenina que se produce aún en algunas regiones de México; los tzotziles de Chiapas lo conocen con el nombre de chilil y puede confeccionarse a partir de uno, dos o tres lienzos.

A partir del análisis visual de los iconos utilizados en esas prendas se generó un banco de datos de 500 iconografías, es decir, información visual histórica que no se conserva en libros u otro tipo de documentos, sino que se encuentra básicamente en los textiles, por lo que “estos materiales son una memoria escrita”.

Para realizar la identificación de imágenes a partir de iconos, es necesario desarrollar un lenguaje descriptivo, que en este caso es el alfabeto gráfico, por lo que las abstracciones visuales son una herramienta fundamental en la generación de propuestas innovadoras que mantienen la identidad del caso de estudio.

En esa medida el propósito es trasladar esa memoria escrita a las nuevas tecnologías, en particular a un lenguaje computarizado que ofrece un potencial de desarrollo inimaginado; hasta ahora sólo han trabajado con sistemas monocromáticos, “pero si utilizamos color la proyección de estos diseños será mayor”.

Además “tenemos la perspectiva de aplicar el modelo en otras entidades y comunidades del país, con más grupos de artesanos y a otros campos de la artesanía”, pues este esquema sería aplicable a cualquier producto que maneje iconografía como tal”.

Además muestra las herramientas básicas para que un diseñador empiece a trabajar temas de este tipo que no son su especialidad, dijo la doctorante Rodríguez Mondragón quien se dedica al trabajo en curaduría y análisis de indumentaria.

El principal ámbito de aplicación del alfabeto sería el diseño gráfico, sin embargo al transferirlo a un sistema computarizado se amplían las perspectivas porque es posible tener digitalizaciones que se trabajan en lenguaje informático avanzado y ya “estamos haciendo vectorizaciones”.

Se trata de “trazos específicos que se pueden transcribir a impresoras 3D, cortadoras láser, centros de maquinado, por lo que podemos grabar en madera, plástico, mármol o metales y generar juguetes o estampados textiles gracias a estas tecnologías de láser y control numérico”.

El proyecto tiene un avance de 90 por ciento y forma parte de la investigación centrada en el modelo de proceso que permite hacer la identificación visual a partir de iconos, para obtener el grado de doctora en Diseño por la Unidad Azcapotzalco de la UAM.

El coloquio fue organizado por el doctor Iván Garmendia Ramírez, coordinador del Posgrado de Diseño; el diseñador de la comunicación gráfica Martín Lucas Flores Carapia, investigador del Departamento de Evaluación del Diseño en el Tiempo y la maestra Rodríguez Mondragón.