Por: Javier Bárcenas/

Aunque México ha tratado de contrarestar los efectos de los aranceles que impuso el gobierno estadounidense al acero y al aluminio, es urgente resolver este asunto antes de que se firme el nuevo Acuerdo Comercial con Estados Unidos y Canadá, aseguró ante diputados, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

“Estamos en las últimas semanas tratando de definir una solución antes de firmar, sería poco comprensible que vayamos a la firma del TLC, por parte de los ejecutivos sin haber resuelto actualmente la controversia en materia de aranceles.

“La idea es desmantelar al aluminio y al acero de la parte americana y que México y Canadá desmantelemos los aranceles que pusimos contrarespuesta”, señaló.

Explicó que cuando la administración Trump impuso estos aranceles, México contestó con impuestos equivalentes a 3 mil millones de dólares a productos procedentes de estados republicanos, como el queso, la carne de cerdo, manzanas, fresas, etcétera, buscando con ello una respuesta política que sensibilizara al gobierno estadounidense.

El secretario de Economía compareció ante comisiones en la Cámara de Diputados, donde afirmó que la actual administración vigiló que el alza del precio de los combustibles no impactara en la canasta básica y que no exista un abuso por parte de proveedores de bienes y servicios para incrementar sus costos.

Los aumentos a los productos básicos en esta administración fueron mínimos comparados con los que se hicieron en el sexenio del presidente Felipe Calderón Hinojosa, indicó al comparecer ante las Comisiones Unidas de Economía, Comercio y Competitividad, de Economía Social y Fomento del Cooperativismo y de Infraestructura, por el análisis del sexto y último Informe de Gobierno del Ejecutivo federal.

“El kilo de la tortilla incrementó 17 por ciento, cuando hace seis años aumentó un 60 por ciento; el frijol se mantuvo al mismo precio, en términos nominales que se recibió; el costo del huevo se entrega 5.0 por ciento por debajo del de diciembre de 2012”, detalló.

Guajardo Villarreal insistió en que, si bien se dieron ajustes importantes al precio de las gasolinas en este sexenio, para reducir su subsidio, su impacto en la canasta básica ha sido menor y se pronunció porque se continúen implementado acciones para estabilizar dichos precios.

Refirió que 50 por ciento de los mexicanos más pobres reciben sólo el 10 por ciento del subsidio de la gasolina; mientras el 10 por ciento de los más ricos reciben la mayor cantidad.

El funcionario fue cuestionado por el diputado Benjamín Robles Montoya (PT), en la primera ronda de preguntas, respecto a una polémica declaración de que “los pobres no comen gasolina, comen tortilla, pollo, leche, huevo”, que hizo en el Senado de la República.

Guajardo Villarreal, reconoció que su “comentario fue probablemente no apropiado”.

Explicó que se refería a “que es mejor cuidar la canasta del consumidor y tratar de controlar los abusos que, a través de un ajuste, se vienen dando, y poder demostrar que al fin del día utilizamos los instrumentos a nuestro cargo para impedir esos impactos en la canasta”.