Por: Redacción/

Las afectaciones por fenómenos naturales podrían evitarse o disminuir si cada miembro de la familia estuviera preparado para hacerles frente y aminorar el impacto, explicó Fabricio Castrejón Orihuela, técnico en urgencias médicas, durante el conversatorio Hablemos de Prevención, celebrado en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El Líder Coordinador de Proyectos de la Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México destacó que como medida de prevención ante sismos es necesario crear un plan familiar de protección civil con procedimientos y acciones a seguir durante y después de una emergencia.

“Debemos ser resilientes y no resistentes” subrayó en la conferencia Medidas de prevención en caso de sismo: plan familiar de protección civil, que incluye cuatro pasos importantes: detectar riesgos al interior y exterior del hogar; identificar las zonas de menor riesgo; actuar, en caso de que ocurra alguna amenaza, y realizar simulacros para definir la tarea de cada persona.

Otras medidas recomendadas son no sobrecargar los enchufes de luz ni jugar con los apagadores, así como reemplazar extensiones o cables de aparatos eléctricos que se encuentren en mal estado, alejarse de cables de mediana tensión en las azoteas, revisar que las tuberías no tengan fuga, reparar paredes con humedad y no arrojar basura.

Igualmente dentro de la casa deben limpiarse cisternas y coladeras; revisar y mantener en buen estado la instalación de gas, tener el calentador de agua al exterior, revisar el piloto de la estufa, mantener productos tóxicos lejos del alcance de los niños, sujetar muebles y objetos que puedan caer. Al exterior es de suma importancia identificar elementos alrededor de la vivienda que puedan representar un riesgo, tales como gasolineras, cables caídos o transformadores.

Respecto del segundo paso enfatizó la importancia de identificar zonas seguras lejos de vidrios y lugares que almacenen materiales peligrosos, como puede ser la cocina, además de señalar rutas de evacuación para llegar a los sitios de menor riesgo, y tener un punto de reunión donde la familia pueda encontrarse en caso de no estar juntos.

Respecto de cómo actuar en caso de que ocurra alguna amenaza, indicó que al sonar la alerta sísmica se debe evacuar si hay tiempo o de lo contrario ubicarse en la zona de menor riesgo, mantener la calma para evitar accidentes y una vez perceptible el movimiento no usar escaleras ni elevador. Inmediatamente al término del sismo revisar instalaciones de gas, luz y agua.

Una vez que la familia conozca la ubicación de las zonas de menos riesgo, rutas de evacuación y cómo reaccionar en caso de emergencia, es importante que realicen simulacros para reforzar y mejorar los protocolos de actuación y corregir errores.

El especialista en protección civil destacó la importancia de que cada miembro de la familia tenga una responsabilidad específica en esos casos –cerrar llaves, tomar la maleta de vida, llamar a emergencias, proteger a la mascota, entre otros–.

Lo que no debe faltar en casa, subrayó, es un extintor situado en un lugar visible, de fácil acceso y cerca de zonas de posibles riesgos, una bolsa hermética con documentos importantes –acta de nacimiento, credencial con fotografía, certificado de estudios, facturas de bienes materiales, cartilla de salud– y botiquín de primeros auxilios con material de curación como guantes de látex, antiséptico, algodón, cinta adhesiva, tijeras, vendas, gasas, curitas y cubre bocas.

Finalmente indicó que es necesario que cada integrante de la familia tenga su “maleta de vida”, que debe cubrir las necesidades de cada persona. Puede tener, por ejemplo, agua embotellada, cobija, papel y toallas higiénicas, linterna de mano, duplicado de llaves, encendedor, silbato, alimentos no perecederos, dinero, hojas de papel y pluma.