Por: Javier Bárcenas/

El diputado Federico Escobedo Miramontes del Partido Encuentro Social dijo que La ley de ingresos nos parece prudente y suficientemente sólida para solventar por lo menos las principales necesidades del país para 2018.

Las modificaciones realizadas al proyecto original de la Ley de Ingresos se hicieron en términos realistas, resulta conservadora y congruente la apreciación del barril de petróleo a 48.5 dólares por barril, toda vez que corresponde al incremento de la producción petrolera que se ha venido dando en México.

En tribuno y al posicionar al partido manifestó que, si bien ha sido en pequeña escala se ha dado de manera sostenida como se demuestra desde el cierre del primer trimestre del 2017.

El ajuste en la estimación del tipo de cambio, de 18.40 pesos por dólar, no excede los parámetros de variación de las divisas en el promedio internacional.

Manifestó que si el crecimiento estimado de 2.5 por ciento responde a las actuales posibilidades internas de crecimiento y a un panorama externo complicado y constantemente variable. Por ejemplo, podemos citar la imprecisión sobre el resultado que podría tener la negociación del Tratado de Libre comercio.

Destacó que la Ley de Ingresos no contempla modificación tributaria alguna que pudiera traducirse en un incremento de impuestos, lo que pronostica una estabilidad relativa en el marco fiscal.

La proyección del aumento real del 3.6 por ciento en los ingresos presupuestarios para 2018, respecto del porcentaje aprobado en 2017, apuntala el pronóstico de estabilidad antes mencionada.

Comentó que en Encuentro Social ubican que existen áreas de oportunidad que se pueden mejorar y aprovechar para la política pública hacendaria. Marcaré dos concretamente:

Se encontró un mecanismo para evitar en lo posible la subestimación de los ingresos que se ha observado en años anteriores.

Y en segundo lugar el establecimiento y mecanismos de control de gasto en algunos rubros no sustantivos del gasto público, por parte del gobierno federal, como lo es el caso de las erogaciones en Comunicación Social, evitando así sobre ejercicios en este concepto, precisamente, para que puedan ser canalizados en su lugar a acciones sustantivas de las propias dependencias y entidades de la administración pública federal.