Por: Redacción

Es común escuchar que el consumo moderado de vino tinto es benéfico para la salud. De acuerdo con diversos estudios, beber media copa de vino al día mejora la actividad mental, previene la demencia y brinda antioxidantes que defienden al organismo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, existen opiniones contrarias respecto al consumo de bebidas alcohólicas y la adicción que podrían generar.

De acuerdo con la doctora Leticia Ramírez Ceballos, especialista en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), el vino puede resultar bueno en pequeñas dosis para algunas personas, pero para otras puede resultar lo contrario, esto debido a que el cuerpo puede responder con sensibilidad a los taninos, sustancia componente del vino tinto, la cual provoca dolor de cabeza o resaca.

En el caso de las bebidas alcohólicas destiladas, tales como el vodka, whisky, tequila y ginebra, el daño que causan es debido a que, como lo explica la doctora, “el alcohol proporciona cierta cantidad de calorías que no son útiles como energía para el organismo. El cuerpo no puede metabolizarlo de tal forma que tiene que pasar por el hígado y a la larga éste se daña al tratar de depurar una sustancia que no le sirve y que es tóxica”.

BENEFICIOS EN UN DEPORTISTA AL EVITAR EL ALCOHOL

Para los deportistas no es recomendable ni una ingesta moderada de bebidas alcohólicas, ya que a ellos no les es nada útil consumirlas. El régimen alimenticio estricto que llevan, junto con hábitos como dormir ocho horas diarias y cumplir el horario establecido de entrenamiento, proporcionan la energía suficiente para un mejor rendimiento.

El límite entre un consumo esporádico, uno habitual y uno excesivo no debe descuidarse. La ingesta descontrolada de alcohol produce 3.3 millones de muertes al año en el mundo y es un factor causal en más de 200 enfermedades, tales como el alcoholismo, la cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tomar demasiado alcohol altera el comportamiento y puede afectar a las personas con las que se convive. Si se bebe sólo por convivir con amigos, porque se está de muy buen humor o al contrario, deprimido, existe otra alternativa.

Ejercitarse en lugares públicos o practicar un deporte, esto brinda una salud física y emocional que no daña a nadie. Ponerse de acuerdo para asistir a un gimnasio o a correr a un parque puede reforzar las relaciones entre amigos y familiares.