Por: César Dorado/ 

La obra del fotógrafo, etnólogo, antropólogo e investigador francés, Pierre Verger llega el el día de hoy al Museo Nacional de Antropología (MNA) a través dela exposición “Pierre Verger en México: Con los pies en la tierra”, una selección de 188 fotografías que narran las vivencias del autor durante su estancia en México en la década de los años 30 y 50.

La curación de la exposición estuvo a cargo del director del MNA, Antonio Saborit, quien después de una investigación de archivos de la Fundación Pierre Verger-ubicada en Salvador de Bahía, Brasil-, seleccionó las 188 fotografías y, en conjunto con la interpretación de Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el apoyo de Fundación Televisa, logró montar la exposición.

La exposición muestra las capturas de fiestas, bailes, arquitectura, rostros y paisajes que plasmó el francés durante sus estancias en México de 1937, 1939 y 1957. Dentro del montaje se añadió una selección de objetos etnográficos del museo, como 26 máscaras nahuas, purépechas, mixtecas, y zapotecas, así como un traje mixteco utilizado en la Danza de las Pluma,-tradición que Verger dedicó varias de sus imágenes-, y que se sonoriza con los sones de este baile típico de Valles de los Centrales, en Oaxaca.

Dentro de la introducción de la exposición, se proyecta una serie de videos que guían al espectador dentro de los propios lentes y objetivos fotográficos de Verger. El primer video titulado “La línea general”, se hace una interpretación de cómo el fotógrafo interpretó el paisaje urbano, el patrimonio arqueológico y las ceremonias de la vida rural mexicana durante su exploración. En la segunda proyección “Días de guardar” se muestra una serie de fotografías que retratan las vestimentas y los símbolos que enmarcan la fiesta patronal de Cuilapam de Guerrero, la fiesta de San Martín Caballero en Huixquilucan, el Estado de México, el carnaval de Huejotzingo, en Puebla y la Semana Santa en Iztapalapa.

Tras la inauguración de la exposición, Saborit comentó “El interés en la vida comunitaria, y más que nada en las diversas ceremonias de la religiosidad indígena, siempre fue superior al llamado de cualquier otro elemento propio del México posrevolucionario, mayor que el de las celebradas antigüedades y vestigios arqueológicos, que desde fines del siglo XIX enseñoreaban la modernidad del país”.

Pierre Edouard Léopold Verger elaboró una serie fotográfica que plasmó la vida cotidiana y la cultura popular de grupos étnicos en los cinco continentes y su obra en México es una de las más representativas, pues se sumerge en la interpretación de símbolos y, de acuerdo a Antonio Saborit, “Él está creando una visión diferente a la de sus contemporáneos”.