Por: Griselda Fernández (Charlie)

Un padre ofrece protección, comprensión, es la figura que socialmente representa fortaleza y ama por encima de todo a sus hijos. Para los niños representa el superhéroe, aunque algunos tienen a dos que pueden admirar. Las familias homoparentales se conforman por dos varones o dos mujeres, los cuales tienen un lazo matrimonial o de pareja.

Si bien es cierto que la homosexualidad data desde la historia grecorromana, esto no significa que se tuviera un pensamiento de conformación familiar. Es decir, no se planteaba la posibilidad de que existiera el núcleo padre-padre o madre-madre. Pero esto fue cambiando al paso del tiempo, ahora la comunidad gay expresa el deseo por tener hijos.

En México ha sido todo un recorrido este tema, desde la postura política donde el presidente Enrique Peña Nieto presentó una iniciativa en 2016 para reformar el artículo 4 de la Constitución y que se permita la igualdad de condiciones para adopción, hasta los grupos conservadores como el Frente Nacional por la Familia que se opone rotundamente a este hecho.

A nivel nacional todavía hay estados que prohíben el matrimonio de personas del mismo sexo y por ende la adopción por parte de estos grupos, pero en la Ciudad de México desde hace unos años se permitió que homosexuales pudieran conformar una familia bajo las mismas condiciones que una pareja heterosexual.

Sin duda alguna, siempre ha habido un rechazo hacia estos individuos. Hace unas décadas apenas se toleraba el ver ese afecto entre dos hombres, mucho más difícil ha sido el procesar que ambos pueden ser padres de un mismo niño o niña. ¿Difícil para el pequeño tener dos papás? No, difícil para la sociedad asimilar ese nuevo amor parental.

Y aunque en la Ciudad de México ya se permita la adopción, se ha observado que pocas parejas se han atrevido a realizar este trámite. La presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED), Jacqueline L’ Hoist, informó que hasta el 2016 se registraban nueve adopciones. Mientras que el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) registraba siete solicitudes para adoptar.

De acuerdo con los datos antes mencionados, puede considerarse que este proceso es poco conocido o peor aún, la comunidad gay no se atreve a realizar este trámite por el largo proceso que esto implica y los prejuicios sociales que conlleva.

Familias homoparentales

El Día del padre en nuestro país comenzó a visibilizarse a partir de la década de los cincuenta. Se celebra el tercer domingo del mes de junio, esto con la finalidad de que la figura paternal celebre su día sin mayores problemas, pues el fin de semana no se realizan actividades laborales. Cabe preguntarse ¿cuántas familias homoparentales conformadas por hombres formaron una familia? ¿qué significa ser un padre homosexual? ¿A qué se enfrentan?

La Agencia de Gestión Urbana de la Ciudad de México indica que desde el 2009 fue posible que personas del mismo sexo pudieran adoptar en dicha sede. De esta manera, la Ciudad se convirtió en el primer lugar del país en permitir dicha acción. Pero fue el 18 de agosto de 2010 que la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que estas parejas gozan del mismo derecho para adoptar a un infante.

Hace cinco años, Jaime Morales y Felipe Nájera asistieron al Centro de Estancia Transitoria para Niños y Niñas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), solicitando el proceso de adopción. Tras una serie de pruebas, las autoridades correspondientes aprobaron su petición y les otorgaron la custodia de Alejandra, una pequeña que en aquel entonces tenía sólo cuatro meses de edad.

El Universal dio a conocer su historia como una de las primeras parejas homosexuales en adoptar. Felipe comenta que él y Jaime mantienen una excelente relación que con los padres de familia de la escuela a la que Alejandra asiste. Sin embargo, aún quedan los prejuicios sociales, evidentemente esto es una preocupación de ambos padres, pues los sectores sociales no incluyentes, conservadores e intolerantes pueden resultar un obstáculo para el desenvolvimiento de todos.

Los padres afirman que le han hecho saber a la pequeña quién es su mamá y ciertos aspectos que a ella le van generando preguntas. Evidentemente hay un desarrollo, un tiempo que se debe respetar para que todo pueda irse comprendiendo a un determinado ritmo, pero no ocultan información, la salud emocional y psicológica de su hija resulta ser lo primordial para ellos.

Por otra parte, este mismo medio publicó en este año la historia de Martín Sordo y de su pareja, quienes adoptaron a dos pequeños. Una niña de once años y un niño de nueve años se convirtieron en los nuevos integrantes de su familia. El Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), fue la institución que los respaldó para realizar el trámite.

Esta pareja decidió adoptarlos a raíz de que ambos infantes se encontraban en una casa hogar llamada Las Mercedes. El niño no lograba desenvolverse en un espacio rodeado de mujeres, desde ese instante Martín y su pareja quisieron adoptarlo. Sin embargo, el niño tenía una hermana y era inevitable separarlos, por ello también la integraron en este proceso.

Ambas historias resultan casos no sólo emotivos, también hablan de un instinto o deseo paternal. Tener un hijo o varios resulta ser una decisión que no debe tomarse a la ligera, pues la educación, la salud física, emocional, así como valores, derechos y obligaciones, son aspectos que se le deben brindar a un ser humano.

Una característica que vale la pena recalcar, es que ambas familias se preocupan por la forma en que sus hijos se enfrentarán al mundo, a las críticas, a lo que es ‘normal’ en un hombre y en una mujer. Y es que, si bien es cierto que las leyes los protegen, no es posible defenderse de todos los insultos y discriminaciones que se sufren en la vida cotidiana.

Las parejas aseguran que los infantes tienen muy claro que sus padres no son diferentes, que se aman y que no tiene nada de malo que ambos sean del mismo sexo. La educación que les ofrecen permite que los niños conozcan no una, sino una diversidad de familias, cada una con distintos aspectos, pero con algo en común: el amor.

Barreras y prejuicios

Cualquier individuo tiene derecho de formar una familia, tener un hogar y desenvolverse naturalmente en el entorno que le rodea. Desafortunadamente, las familias homoparentales se enfrentan a la discriminación, las críticas conservadoras y morales, pero algunos han demostrado que ello no importa si se tiene apoyo y orientación de instituciones gubernamentales.

Por otra parte, no sólo la adopción es la forma en que dos varones pueden convertirse en padres. Puede que uno de ellos, o ambos tengan hijos, por lo que se denominaría una familia reconstituida. También que una mujer esté dispuesta a ‘alquilar’ su vientre y de acuerdo a las condiciones que se establezcan puede o no mantener contacto con el niño. Y por qué no, también existe la posibilidad de que un hombre homosexual sea soltero, pero al mismo tiempo sea padre de familia.

Sin embargo, aquellos grupos que van en contra de que los homosexuales puedan ejercer este derecho han generado comentarios que atentan contra la integridad de las personas. El mito de que los niños necesitan la figura padre-madre para su buen desarrollo, así como las supuestas violaciones que pueden sufrir los infantes por parte de sus padres gays, son algunos de los ‘argumentos’ para evitar que se lleve a cabo este tipo de paternidad.

Este día del padre no sólo festejan aquellos que lo son de forma biológica, también celebran los padres que adoptan, quienes se convirtieron en la figura paterna por cualquier tipo de circunstancia y también a los padres homosexuales. Un padre no se mide por el parentesco sanguíneo, un padre es aquel que desea serlo y quien lucha contra todo para convertirse en ello.