Por: Griselda Fernández/

La increíble variedad de contenido audiovisual en plataformas digitales nos ha dado series, películas, documentales, cortometrajes, etcétera, para todos los gustos. También con funciones distintas, entretenimiento y educación. El protagonista de hoy es: 1994, poder, rebeldía y crimen en México.

El periodista Diego Enrique Osorno junto con Vice Studios y Netflix realizaron una extensa investigación acerca de los sucesos políticos ocurridos en el año de 1994, un año en el que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se fracturó y su posición quedó expuesta con las pugnas en su interior. Aquí, el punto de partida es el histórico magnicidio del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, todo gira en torno a él.

Osorno, comentó que fueron dos años de una profunda investigación de seleccionar lo más relevante de 500 horas de archivo (material INÉDITO, nunca antes visto en ningún sitio) y de 250 horas de rodaje, todo ello para suprimirlo en cinco capítulos de 40 minutos. Hablamos de una red de datos históricos sumamente compleja, resumida por un equipo de periodistas y productores.

Contamos con un documental muy pulido en la cuestión histórica como para solo quedarnos con un simple: está bueno. Les pregunto ¿por qué esto no se está viendo en las aulas? ¿Por qué los docentes no enseñan historia de una forma diferente? Ahora que una buena parte de la clase media puede adquirir servicios de entretenimiento, entonces ¡aprovechémoslo, por qué no, para aprender!

Es curioso que el mismo director señale en una entrevista que la idea de su obra surgió a partir de la necesidad de regresar justamente al año 1994, ya que al ejercer su labor periodística se dio cuenta que requería datos, contexto, información, documentos relacionados con esa etapa histórica. Se informó.

Las viejas generaciones tienen la responsabilidad de hacer que los estudiantes se interesen en el pasado de nuestro país, pero los jóvenes también tienen que aprender a acercarse a la historia. Por cierto, es una materia de la cual las grandes producciones le están prestando atención, ahí tenemos a Chernobyl. ¿Qué sabíamos antes de que HBO nos mostrara esa historia? Seguro más de uno se puso a investigar más allá de la mini serie.

Este documental no solo vale la pena por lo que ya mencionamos, también es valioso por los testimonios que tiene. El mismo expresidente Salinas de Gortari cuenta por voz propia, cómo es que Colosio llegó a ser la figura adecuada para gobernar al país en los siguientes seis años.

Vemos y escuchamos al mismo Subcomandante Galeano, antes Marcos, que no daba entrevistas frente a cámara desde el año 2006, a Raúl Salinas (hermano del expresidente),  Marcelo Ebrard, Othón Cortez, Alfonso Durazo y hasta a Luis Donaldo Colosio hijo. Es así como el espectador puede escuchar y ver a los personajes, tomar en cuenta sus testimonios y juzgar los hechos.

Es difícil comprender cómo surge el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), entender la importancia de que se levantaran en armas el mismo día en el que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como la forma en la que le hizo frente el entonces presidente.

No olvidemos el hilo más importante, el homicidio de Luis Donaldo Colosio, con imágenes nunca antes presentadas, vemos ese lado que permanecía oculto incluso para la prensa.

Uno de los materiales que más me sorprendió es aquel donde se ve a Mario Aburto pedir dar una conferencia a medios de comunicación, para ello, los investigadores simulan ser periodistas extranjeros, insisten en que Aburto confíe en ellos para contarles la verdad, pero él se niega. Así de impresionante es el archivo de Osorno.

Y la ausencia notoria fue la de Ernesto Zedillo, el sucesor de Salinas. En redes sociales varios usuarios comentaban que hubiera sido un excelente testimonio, pues se requería de su voz para aclarar ciertas dudas. Sin duda aún es borrosa la historia de aquel año, pero corresponde al espectador adentrarse mucho más en otros materiales para sacar sus propias conclusiones.

Gracias a Enrique Osorno los jóvenes y adultos, hemos aprendido muchísimo con su documental. La historia sí puede ser diferente, puede ser comprendida si se aborda de la manera correcta. Te invito a ver 1994 y que descubras nuestro pasado, te lo recomiendo porque yo #YaLoVi.