Por: Arturo Nájera/

En sesión solemne, el pleno de la Suprema Corte de la Nación (SCJN) invistió a la nueva ministra Yasmín Esquivel Mossa, quien se integra a ese órgano jurisdiccional en sustitución de Margarita Luna Ramos.

En su discurso, Esquivel Mossa reveló que al igual que muchas mujeres en el servicio público, ella también ha enfrentado los obstáculos y las limitaciones que los estereotipos de la cultura de género aún imponen, por lo que tiene la convicción de juzgar con perspectiva de género “para crear un México mejor”.

La ministra recordó que en ese órgano jurisdiccional en sus años de existencia solo han estado 12 mujeres, en contraste de los más de 500 varones que han ocupado el cargo.

Esquivel Mossa dijo que vigilará las disposiciones legales y administrativas, así como la actuación de las autoridades y la conducta de los particulares en nuestro país se ajusten adecuadamente a los mandatos consagrados por la Constitución y a los tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte.

Asimismo, la nueva ministra sostuvo que pugnará por los principios que dan soporte a nuestro Estado constitucional y democrático de derecho como lo son: la soberanía, la supremacía constitucional, el derecho internacional, la división de poderes, la independencia y autonomía de los jueces y magistrados.

Expresó que los problemas y diferencias sociales siguen siendo lacerantes para las y los mexicanos, por lo que se comprometió que en su labor diaria buscará “la igualdad sustantiva que está plasmada en la constitución. Además, que impartirá justicia siempre ponderando los derechos humanos”.

Refrendó su compromiso en la defensa de la autonomía del poder judicial, porque es parte fundamental de la república y de los equilibrios del Estado. También hizo mención del 213 aniversario del natalicio de Benito Juárez García, quien además de ser titular del ejecutivo federal, también fue presidente de esa casa de justicia.

Por su parte Arturo Zaldívar, hizo entrega de la toga magisterial, que por decreto del Congreso de La Unión del 8 de abril de 1941 corresponde vestir a los ministros al concurrir a las audiencias de pleno y salas, así como a las sesiones solemnes; además de su credencial correspondiente y un distintivo.

Por último, en votación económica, la nueva integrante del pleno de la SCJN fue asignada a la Segunda Sala.