Por: Redacción

La Procuraduría General de Justicia capitalina fue notificada que el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito ordenó que a Julio César Callejas Gómez se le repusiera el proceso por los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa contra el que se amparó. Al concluir el juicio se le dictó nuevamente la pena de 40 años y 10 meses de prisión.

En la causa penal 305/2011, el Juez 66 Penal con sede en el Reclusorio Preventivo Sur emitió la sentencia, en cumplimiento a la ejecutoria pronunciada por ese Tribunal Colegiado, en la que también se le impuso el pago de 47 mil 257 pesos por gastos funerarios e indemnización de 67 mil 600 pesos y 33 mil 800 pesos por sesiones de proceso terapéutico por las afectaciones psicoemocionales que sufrieron las personas que presenciaron el crimen.

Callejas Gómez recibió el mismo veredicto en febrero de 2013, el cual impugnó y ahora fue ratificado por los magistrados de la Tercera Sala Penal, en el Toca 133/13, por lo que solicitó un amparo directo que le fue otorgado mediante el expediente D.P. 415/2014, por el Tribunal de Primer Circuito para que enfrentara un nuevo juicio, en el que se corrigieron las fallas del anterior.

En el proceso, la Procuraduría presentó las pruebas que demostraron que el 24 de octubre de 2011, alrededor de las 16:45 horas, Julio César llegó a un domicilio de la calle Rancho de Laguna, colonia Santa Cecilia, delegación Coyoacán, llamó a la puerta para pedir informes sobre un vehículo que estaba en venta y fue atendido por el afectado.

Enseguida, amenazó a su víctima con un cuchillo para tratar de robarle un Mini Cooper color rojo, pero al oponerse le causó múltiples lesiones. La esposa quiso intervenir para evitar la agresión y también fue atacada.

Elementos policiacos adscritos al sector Coyoacán recibieron un llamado en el que reportaron un robo a casa habitación, por lo que se trasladaron al lugar, pero antes de arribar se encontraron con Julio César que iba corriendo y llevaba la cara y ropa manchadas de sangre. Ahí fue detenido.

Cuando llegaron a la vivienda, el occiso y su esposa estaban en el piso con lesiones de arma punzocortante; los paramédicos confirmaron la muerte del hombre y trasladaron a la mujer a un nosocomio para su atención.

Ante la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Coyoacán, el homicida fue identificado plenamente por la víctima que sobrevivió, cuya declaración fue integrada, junto con los peritajes, al expediente de consignación.