Por Omar Marroquín

El Banco de México (Banxico) presentó ayer dos malas noticias para la economía mexicana: redujo la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y prevé una disminución en la creación de empleos formales para el año en curso y el 2017.

Agustin Cartens, presidente del Banxico, pronosticó que el PIB de México este año crecerá sólo 2 o 3 por ciento, en vez del 2.5 o 3.5 por ciento que tenía previsto hasta hace poco más de un mes.

El ajuste de Banxico se aproxima más a las proyecciones de crecimiento que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé para México, el cuál en enero estimó que el PIB crecerá 2.8 por ciento.

El Banco Central también recortó el pronóstico de crecimiento de México para el año 2017, el cual cambió de un rango entre  3 o 4 por ciento a uno entre 2.5 o 3.5 por ciento.

Al igual que el recorte de crecimiento económico nacional, la creación de empleos formales también seguirá una tendencia a la baja, confirmó Cartens.

Indicó que se prevé la afiliación de entre 610 y 710 mil puestos de trabajo al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), intervalo menor al previsto entre 630 y 730 mil; es decir, 20 mil empleos menos de lo pronosticado.

Adelantó que para el año 2017 ya no se espera la afiliación al IMSS de un intervalo entre 660 y 760 mil plazas laborales, sino uno menor entre 650  y 750 mil; es decir, 10 mil puestos de trabajo menos de lo esperado.

La junta de gobierno de este organismo vinculó el bajo crecimiento de la economía nacional a la debilidad del mercado externo, los bajos precios del petróleo (el crudo mexicano se vende en 27.86 dólares), la incertidumbre cambiaria y la situación actual de la economía mundial.