Por: Meztli Islas

La senadora Angélica de la Peña, dijo sobre el caso de los 72 migrantes encontrados en fosas clandestinas en San Fernando, Tamaulipas hace casi seis años que las autoridades que deberían impartir justicia, la obstruyen.

Además, declaró que el problema de San Fernando refleja para el país  una situación que puede estar ocurriendo en más casos, es una simple prueba de lo que podría estar multiplicándose. De ahí la necesidad de contextualizar la situación que se vive en el país para la procuración de los derechos humanos, mismos que se han estado violando en el proceso del caso.

“Es necesario contextualizar lo que hace la Suprema Corte de Justicia de la Nación  y lo que ven las organizaciones civiles para tomar medidas de manera urgente y sin prejuicios” dijo la legisladora.

Comentó también del caso que “no se ve el contexto, sólo se ve el problema pero esto nos refleja que hay vicios ocultos en sus estructuras y es necesario atender a las víctimas que son familias de migrantes, a quienes les han atropellado sus derechos humanos.

“México ha entrado a un estado desde el sexenio pasado en el que se violan los derechos humanos a raíz de la guerra contra el narco emprendida por Felipe Calderón y las consecuencias han alcanzado a personas ajenas totalmente a éste problema” dijo refiriéndose a las víctimas colaterales

Comentó también que cada vez se reporta la desaparición de mujeres más jóvenes igual que niñas y niños que representan a más de un cuarto de las personas que se encuentran en calidad de desaparecidas.

“He escuchado a organizaciones civiles en defensa de los derechos humanos y todas coinciden en que hay una grave crisis humanitaria de violencia e inseguridad. Necesitamos destacar que hay una obligación del Estado Mexicano de respetar y garantizar los derechos humanos. Es importante entender que hay que redoblar esfuerzos. Hay que atender institucional y estructuralmente las sanciones pertinentes para combatir la impunidad”.

Resaltó que hay que existe la necesidad de que las fuerzas armadas regresen a sus cuarteles. Y lo peor, es que casos como éste y el de Tierra Blanca tienen conexión de varios delitos y “les importa un… Alpiste”.