Por: Redacción/

La economía de México enfrenta una crisis de dimensiones jamás vistas. El banco central debe apoyarla con la reducción de la tasa de interés, así como con la ampliación de los instrumentos que estén a su disposición para brindar liquidez y estabilizar el mercado de crédito, procurando disminuir la caída del producto interno bruto y del empleo, teniendo en cuenta el objetivo de inflación en el mediano plazo.

Así lo asentaron los alumnos de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM que resultaron ganadores del Reto Banxico 2020, en su propuesta de política monetaria para enfrentar la crisis por la pandemia, basada en el análisis de la coyuntura actual y el conocimiento de la historia del país, de teoría económica y de econometría.

Edher Emmanuel Jiménez Pacheco, Leslie Areli Badillo Jiménez, Luis Michael García Damazo, Yehoshafat Manuel Sereijo Reyes y Liliana Denisse García Mozo, estudiantes de octavo semestre, quienes fueron asesorados por el profesor Santiago Gabriel Manuel Capraro Rodríguez, resaltaron su orgullo por llevar este triunfo a la Facultad y a la UNAM.

Salimos a demostrar de lo que somos capaces, nuestra calidad y capacidad para destacar, y con ello hacer notar la presencia de la Universidad Nacional en instituciones como la que conduce la política monetaria del país, señalaron.

En tanto, Eduardo Vega, director de la FE, afirmó que el mérito de los estudiantes ganadores del primer lugar “es al mismo tiempo una muestra tangible de que en nuestra Facultad estamos formando buenos economistas, que tienen diagnósticos actualizados y propuestas viables, reconocidas por entidades públicas tan importantes como el Banco de México”.

Destacó la importancia de las propuestas y consideraciones del equipo de la UNAM ganador en un tema tan relevante en este momento para el país. “El Reto Banxico es un certamen dirigido a los economistas en formación, para que hagan recomendaciones puntuales de política monetaria, y en tiempos de emergencia sanitaria por COVID-19, para mejorar las condiciones monetarias y financieras de la economía nacional para enfrentar de manera menos adversa esta situación”.

Luego de recordar que de los 10 mejores trabajos elegidos por el Banco de México, tres fueron de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional, enfatizó la asesoría a los estudiantes triunfadores por un académico joven, entusiasta y comprometido, que ingresó recientemente a la Facultad mediante el Subprograma de Incorporación de Jóvenes Académicos.

Desde hace más de 12 años la Facultad tiene la Cátedra Banco de México, con la cual un promedio de 90 alumnos acuden a tomar clases de política monetaria, financiera y crediticia, entre otros aspectos, “Trabajamos en conjunto para formar buenos economistas”, aseguró Eduardo Vega.

Razonamiento complejo

Santiago Gabriel Manuel Capraro Rodríguez, profesor de la FE y asesor del equipo ganador, aseguró que el triunfo, obtenido entre 446 equipos provenientes de todos los estados y casas de estudio de la República, es un reconocimiento al razonamiento complejo de los alumnos de la Universidad Nacional y a su capacidad de proponer soluciones a los grandes problemas del país.

Añadió que este año el concurso implicó mayor desafío porque se tomaron en cuenta las condiciones especiales del entorno económico generadas por la COVID-19. Se tuvieron que identificar los choques de demanda y oferta que desató el confinamiento y otras medidas necesarias para detener la propagación del coronavirus. “Lo que ya era difícil, se hizo más complejo y eso se reflejó en el ensayo”.

Subrayó que se trata de un equipo brillante. “Se acercaron con dudas que no son normales. Con su ensayo subieron la vara del concurso”, dijo.

La FE ha reforzado el desarrollo de las habilidades técnicas de sus estudiantes, que analizan los problemas económicos desde perspectivas políticas, sociales, medioambientales y de género. “En ese contexto, la renovación de la planta académica está teniendo frutos”, finalizó.

Reto gratificante

Los alumnos calificaron de gratificante su participación en el certamen; el esfuerzo y compromiso rindieron frutos, dijeron. Además, destacaron que se sintieron con mucha seguridad por lo aprendido en clases con el profesor Capraro Rodríguez, lo cual les permitió enfrentar sin problemas a instituciones públicas y privadas del país, llegar a las finales y ganar el Reto Banxico por primera vez para la FE y la UNAM.

El objetivo del reto era presentar un ensayo que analizara las determinantes de la inflación en México y sustentara una recomendación de política monetaria que tomara en cuenta la estabilidad financiera. Para ello, “analizamos las condiciones económicas internacionales que afectan a la economía nacional, así como la evolución de las variables que determinan la inflación. Dentro de los análisis incluimos modelos econométricos para dar sustento cuantitativo y técnico a nuestra propuesta”, explicó Yehoshafat Sereijo.

Debido a la situación económica actual, el equipo recomendó bajar la tasa de interés y señalar a los ciudadanos el comportamiento futuro que podría seguir el Banco ante las vicisitudes que enfrenta la economía nacional. “Eso fue innovador no sólo en el concurso, sino para esa institución, que no suele utilizar esa herramienta”, destacó Sereijo Reyes.

Leslie Badillo resaltó que no sólo cambiaron las fechas de la convocatoria del certamen, sino que estuvieron al pendiente de los cambios que se produjeron en la economía. “Aprendimos mucho. Hicimos una aplicación directa de todo lo que hemos visto en clase”.

Luis García recordó que la labor del equipo comenzó desde enero, pero en marzo, con la crisis sanitaria, se tuvieron que integrar nuevos elementos que no habían sido considerados para el ensayo, y estimar los modelos econométricos. El trabajo se envió el 3 de abril; los 10 mejores se dieron a conocer el 8 de mayo y los tres finalistas el 22 del mismo mes. A partir de entonces “trabajamos para presentar el ensayo ante el jurado; fueron semanas intensas, donde se actualizó el análisis y se integraron datos nuevos, como el informe enero-marzo del Banco de México”.

Denisse García refirió que para hacer las recomendaciones utilizaron dos modelos. En uno, consideraron variables macroeconómicas como la inflación general y subyacente, tipo de cambio y diferencial en las tasas de interés de México y de Estados Unidos, entre otros factores.

En el otro modelo, explicó Edher Jiménez, se tomaron en cuenta el consumo, el mercado de trabajo y de fondos prestables, incluidos los precios del petróleo, para hacer un pronóstico de cómo se iba a comportar la inflación.