Por: Redacción/

Al externar su respaldo a las acciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador para enfrentar la emergencia sanitaria, el Senador Napoleón Gómez Urrutia propuso que se analice aplicar un seguro de desempleo en apoyo a las personas que han empezado a quedarse sin trabajo y ante la inminente aplicación de la fase tres para enfrentar el COVID-19.

Calificó de preocupante el panorama laboral en las próximas semanas a causa del virus, y “desafortunadamente es una realidad a la que hay que estar preparados”. Subrayó que a pesar de que el Gobierno Federal echó a andar las primeras acciones en apoyo a las Pymes, podrían ser insuficientes para preservar las fuentes de trabajo.

Por ello, consideró necesario contemplar dicho seguro como una forma de atenuar la falta de ingresos de los trabajadores que han sido despedidos, o que han sido enviados a sus casas sin pago alguno. Recordó que varios países cuentan con este instrumento, como Estados Unidos y Canadá, e incluso la Ciudad de México.

El Presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social lamentó que del 13 de marzo al 6 de abril se hayan perdido más de 347 mil puestos laborales a consecuencia del primer impacto del virus. Recordó que en la crisis del 95, con Ernesto Zedillo, se cancelaron 800 mil empleos formales, y en 2009, con Felipe Calderón, se estimaron en 550 mil.

Dijo que en la actualidad la mayoría de los empleados que han dejado sus actividades sin el pago de salarios fueron contratados mediante outsourcing, y no descartó que muchas de estas empresas sean las mismas que en diciembre pasado dieron de baja a más de 700 mil personas para no cumplir con sus prestaciones de fin de año.

Resaltó, la importancia de regular la subcontratación, pero desafortunadamente no ha logrado avanzar porque todavía hay legisladores que se oponen, y con la cual los derechos de los trabajadores estarían garantizados en este tipo de circunstancias.

El dirigente minero y Presidente de la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) señaló que, sin duda, uno de los grandes retos tanto de México como de la mayoría de los países es la reactivación económica y la preservación del empleo en el corto plazo, ya que se prevé que la crisis por el COVID-19 hará desaparecer 6.7 por ciento de las horas de trabajo en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a 195 millones de trabajadores a tiempo completo, de acuerdo a un reporte de la ONU.

El Senador Gómez Urrutia añadió que el propio organismo internacional señala que existe un riesgo elevado de que para final de año la cifra será significativamente más alta que la previsión inicial de la OIT, de 25 millones de desempleados, lo cual, resaltó, habla de la magnitud del problema que podría estar en puerta.