• Secretario General de la UNTA señaló que si bien López Obrador llevó los programas sociales a rango constitucional, su cobertura actual es menor a la que él expone.

Por: Redacción/

Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, Álvaro López Ríos, señaló que los éxitos que pregonó el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su Tercer Informe de Gobierno como la superación de la dependencia alimentaria en productos alimentarios básicos, principalmente maíz, frijol trigo, arroz, leche, carnes de res, de cerdo y ave así como la consolidación del campo como un lugar de bienestar para millones de mexicanos, es “mentira” pues tan sólo en el primer semestre de este año las importaciones de granos y oleaginosas alcanzan un récord con una alza de 14.3%; las importaciones de fertilizantes crecieron en más del 60% y se perdieron esquemas de apoyo enfocados a rubros prioritarios como: comercialización, aseguramiento y desastres naturales.

Asimismo, si bien López Obrador llevó los programas sociales a rango constitucional, su cobertura actual es menor a la que él expone. La semana pasada dijo que 70% de los hogares mexicanos recibe al menos uno de estos apoyos pero el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI refiere que es solo 25%.

También, el dirigente de la UNTA, criticó que el Jefe del Ejecutivo se ufane del récord histórico en remesas que envían los migrantes mexicanos que laboran en Estados Unidos cuando estos connacionales salieron de México en busca de trabajo y ya no regresaron al país al grado de que existen tres generaciones mexicanas en la Unión Americana.

Al hacer un análisis del Tercer Informe de Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, hizo ver que el pequeño productor quedó prácticamente en la insolvencia para invertir en la producción de alimentos para la población como son maíz, trigo, fríjol, cebada y malta, resaltó.

Además debe enfrentar la sequía, que en este año fue severa y afectó la siembra del ciclo agrícola Primavera-Verano 2021 así como las fuertes lluvias provocadas por los huracanes y que también impactan las siembras sin que los campesinos tengan seguros contra desastres naturales.

Precisó que desde 2018 han desaparecido los apoyos relacionados con desastres naturales, la comercialización y hasta lo referente a Agroasemex mientras que México eleva su dependencia de importaciones de fertilizantes en más del 60%.

Ante tales circunstancias, destacó Álvaro López Ríos, al cierre del primer semestre de 2021 las importaciones de granos y oleaginosas alcanzaron un récord de 19.84 millones de toneladas lo que representó un alza de 14.3% y en valor en 64.2% que significa que se pagó 7,611.3 millones de dólares.

Esta situación no la mencionó López Obrador ni tampoco que el pequeño agricultor tuvo un alza de entre 30% y 50% en los costos de insumos como son semillas, fertilizantes, herbicidas y, sobre todo, el hecho de que se ha eliminado el uso de glifosato para la agricultura, señaló el líder de la UNTA.

“El Gobierno de la República adoptó medidas que no ayudaron a los agricultores y mucho menos a incrementar la producción de alimentos”, aseguró.

De no otorgar apoyos productivos a los pequeños agricultores, advirtió, la producción continuará a la baja como ha sucedido en los tres primeros años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Detalló que las importaciones de maíz son mayores en 16.4% con un volumen de casi 9.0 millones de toneladas, de las cuales cerca de 60 mil toneladas se compraron de Brasil.

Las compras del complejo de soya rebasan en 15.5% con 4.5 millones de toneladas. Volumen récord.

Las importaciones de trigo se elevan en 18.2%, con un volumen de 2.7 millones de toneladas. Récord de importaciones.

Crecen 16.5% las importaciones de canola, acumulando cerca de 771 mil toneladas.

Mientras las importaciones de frijol registran un incremento de 143.7%, con un volumen cercano a 133 mil toneladas.

El volumen comprado de cebada y malta se incrementa en 36.2% con más de 431 mil toneladas.

En 2020 la producción nacional de fertilizantes registró una disminución anual de 7%, con un volumen de 2.3 millones de toneladas de las cuales el 44% correspondió a fertilizantes fosfatados, 31% de ácidos y 25% de nitrogenados.

En el mismo año, el consumo total de estos insumos se ubicó en 5.7 millones de toneladas métricas que refleja un crecimiento de 6.1% respecto a 2019. De este volumen el 38.3% se cubrió con producción nacional y el 61.7% con importaciones.

Precios en el mercado nacional: Los precios actuales de Urea y fosfato diamónico (DAP) en el mercado nacional se encuentran en niveles récord ya que su precio promedio presenta un respectivo incremento de 10.8% y 48.3% en comparación con los observados en julio de 2020; y de 44.8% y 31.9% respectivamente, contra el mismo mes de 2019.

Por otra parte, destacó que desde que tomó posesión como Jefe del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, el sector agroalimentario mexicano ha ido perdiendo esquemas de apoyo enfocados en rubros prioritarios como la comercialización, aseguramiento y desastres naturales.

Destacó que lo más preocupante es el abandono dentro del rubro de Atención a Desastres Naturales que se ha mantenido sin fondos en los últimos tres años cuando había estado operando sin interrupciones desde 2010; en 2018 se le asignaron 3,866.6 millones de pesos.

Este caso es similar al de Apoyos a la Comercialización, cuyo presupuesto pasó a desaparecer a partir de 2019, siendo el año anterior el último periodo que contó con un recurso de 9,748.7 millones de pesos.

Para revertir el abandono del campo, de acuerdo con las pretensiones del Gobierno Federal, es necesaria una visión de largo plazo multidimensional que impulse su desempeño y que asegure un ingreso para que los productores puedan proteger su permanencia en el sector.