• Uno de los mayores desafíos que tendrán las autoridades electorales en el contexto de la emergencia sanitaria será fomentar la confianza en los ciudadanos para que sepan que será seguro ir a votar y no habrá riesgo para la salud.

Por: Redacción/

A fin de que “la democracia no sea una víctima más de la COVID-19”, el proceso electoral debe llevarse a cabo para consolidarla, aseguró Rosa María Mirón Lince, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Por ello, en las próximas elecciones intermedias de 2021 que se llevarán a cabo en México los ciudadanos tendrán la posibilidad de elegir a sus representes y a sus gobiernos, indicó.

Tras recordar que algunos países han pospuesto sus comicios por la pandemia, como Chile y Bolivia, apuntó que el domingo 6 de junio de 2021 en nuestra nación se efectuará la elección más grande y compleja de su historia por el padrón, los cargos en disputa, la participación y las condiciones inéditas derivadas de la contingencia sanitaria.

Al participar en la “Cátedra Madero INE-UNAM”, Mirón Lince indicó que se votará para elegir a 500 legisladores de la Cámara de Diputados; se renovarán 30 congresos locales; 15 gubernaturas; mil 900 ayuntamientos y juntas municipales.

Durante la sesión virtual –moderada por Fernando Castañeda Sabido, académico de la FCPyS–, la especialista subrayó que se prevé la participación de 94 millones 800 mil ciudadanos inscritos en el Padrón Electoral, y se instalarán 161 mil casillas.

Roberto Heycher Cardiel Soto, director Ejecutivo de Capacitación Electoral y Educación Cívica del Instituto Nacional Electoral (INE), apuntó que estas elecciones “son las de mayor magnitud, porque el sufragio universal se ha ampliado dentro y fuera del territorio, además del número de cargos en los tres niveles de gobierno”.

Confianza y participación, los retos

Uno de los mayores desafíos que tendrán las autoridades electorales en el contexto de la emergencia sanitaria, comentó Rosa María Mirón, será fomentar la confianza en los ciudadanos para que sepan que será seguro ir a votar y no habrá riesgo para la salud.

“No sólo por la polarización política habrá circunstancias inéditas, con cambios sustantivos en la participación de los ciudadanos; las campañas serán muy distintas, ya que estarán basadas en la comunicación digital, aun con la reticencia al uso de la tecnología que tienen algunos partidos políticos”.

En su oportunidad, Marcela Ávila-Eggleton, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Querétaro, estimó que tras un análisis cuantitativo de las ocho elecciones federales previas, en la elección intermedia de 2021 se prevé una participación mínima promedio de 42.8 por ciento de los empadronados, y hasta 55.3 por ciento como máximo.

Se espera más concurrencia en aquellas entidades donde se elegirán gobernadores: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.