• Alfonso Durazo, exsecretario de Seguridad en la cuatroté, mantuvo una estrategia de seguridad inercial y sólo administró las cifras de la violencia en el país.

Por: Israel Mendoza Pérez-@imendozape/

Entre el arribo de Rosa Icela Rodríguez a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la desaparición de los fideicomisos como el Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg) y la incertidumbre ante las nuevas reglas presupuestarias que darán salida a estos recursos, en México la modernización de las redes de radiocomunicación y de la seguridad en áreas estratégicas es una jugada obligada.

Alfonso Durazo, exsecretario de Seguridad en la cuatroté, mantuvo una estrategia de seguridad inercial y sólo administró las cifras de la violencia en el país. Lo que se requiere con carácter de urgente es incorporar alta tecnología como envío de mensajes multimedia, geolocalización y una mejor comunicación entre las fuerzas del orden a nivel municipales, estatales y federales, tanto en materia de seguridad pública como de protección civil y servicios de emergencia a través de canales que garanticen la máxima seguridad en el flujo informativo.

Así como replantear la estrategia para la protección de infraestructuras críticas, como son las presas, fuentes de abastecimiento de agua, plantas eléctricas, plataformas petroleras, refinerías, vías férreas, aeropuertos, el sistema financiero, entre otras áreas.
Por ejemplo, la actual Red Nacional de Radiocomunicación (RNR) opera bajo el protocolo Tetrapol y permite la interoperatividad entre diferentes protocolos abiertos, como Tetra o P25, al tiempo de manejar tecnología de banda ancha segura. Sin embargo, el dilema que enfrenta el gobierno de la cuatroté es la urgente necesidad de homologar todas las redes estatales y municipales en un solo sistema, y que además sea financieramente viable con los principios de austeridad dictados desde Palacio Nacional.

Y es que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que comanda Leonel Cota Montaño tiene una enorme tarea, porque la delincuencia organizada no está en cuarentena ya que las cifras de crímenes en el país no dan tregua.

La modernización de sistema de seguridad en radiocomunicación es necesario ya que se amplía la cobertura en unidades de patrullaje en zonas en las que las señales de radiocomunicación y telefonía móvil suelen ser débil y eso retrasa las operaciones conjuntas entre autoridades.

En lo que se debe avanzar es en homologar los criterios de seguridad en instalaciones fundamentales para el Estado Mexicano. Ya que hay sistemas obsoletos que facilitan la vulnerabilidad en casos de un ataque ya sea por grupos radicales o robos como fue hace un año en una sucursal de Casa de Moneda.

Incluso, con la actualización en las comunicaciones a nivel municipal permite que cualquier oficial pueda levantar una denuncia a través de un dispositivo en el mismo lugar de los hechos sin necesidad del molesto viaje al Ministerio Público.

Con estos modelos que se plantean, queda evidenciado que, para la modernización de las redes de radiocomunicación y replantear la estrategia para la protección de infraestructuras críticas son tareas en las que Rosa Icela Rodríguez debe de avanzar a no ser que vuelva a ser removida del gabinete y los grandes proyectos pasen de largo en esta administración.