Por: Redacción

El diputado Rafael Yerena Zambrano (PRI) afirmó que 2016 debe ser el año para impulsar la cultura de paz en México. Por ello, subrayó que la agenda del Poder Legislativo para transformar al país “marca la imperiosa tarea de trabajar en los ejes de seguridad y justicia”, además de construir puentes con la sociedad para estar atentos en este tema.

Asimismo, sostuvo, “la realidad que vivimos en el país nos lleva a pensar en nuevas alternativas de educación”, donde se privilegie la enseñanza de la cultura de la paz en la escuelas.

Yerena Zambrano encabezó la instalación del Observatorio Nacional del Derecho Humano a la Paz, integrado por asociaciones civiles y académicos nacionales y extranjeros, que analizará las causas, estructuras y dinámicas de los conflictos, además de las relaciones entre la violencia y la paz.

El representante del estado de Jalisco precisó que la coadyuvancia entre la sociedad y el Poder Legislativo proporcionará herramientas para contrarrestar la violencia en México, mientras que los datos que arroje el Observatorio ayudarán a formular un plan de desarrollo y acceso a la paz en todas las regiones del país.

Por otra parte, reiteró que en la educación “hace falta ser claro en lo que respecta al derecho a la paz”, para fomentar entre los mexicanos la garantía al buen vivir en y con la sociedad.

En tanto, el diputado Apolinar Casillas Gutiérrez (PAN) opinó que, si bien el Estado debe garantizar los derechos fundamentales y la paz, “se requiere de la participación activa de todos y cada uno de los ciudadanos, en cada uno de los entornos en los que se desenvuelven”.

Consideró que los nuevos retos ya no precisan de “una flecha, una espada o una lanza” para resolverlos, sino de acciones que erradiquen la pobreza, la ignorancia y todo tipo de violencia, y ayuden a hacer crecer a las instituciones, al Estado, la sociedad y a las personas.

“La paz es responsabilidad de todos. No es patrimonio de nadie. Todos somos corresponsables de construirla, porque la paz es un estado de vida”, concluyó.

Al tomar la palabra, el director general del Observatorio Nacional del Derecho a la Paz, Emanuel Mercadillo Caballero, subrayó que a 30 años de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) adoptó el Manifiesto de Sevilla (rechazo a la tesis de que el hombre es violento por naturaleza), “hoy toca trabajar para cultivar la paz”.

En tal sentido, destacó que uno de los objetivos del organismo a su cargo, es definir clara y concretamente en qué consiste la cultura de la paz, sobre la cual se pueda crear un Programa Nacional de Acción en la materia, para que este derecho humano no sea una abstracción, sino algo tangible en las instituciones, empresas, escuelas y la vida diaria.

Por su parte, Jesús Guevara Sandoval, secretario ejecutivo del Observatorio, coincidió en que cada mexicano debe hacer lo correspondiente para cultivar la cultura de la paz, acciones individuales que deben adoptarse pues “somos corresponsables de lo que sucede en el país” y “no podemos esperar a que nuestros gobiernos hagan las cosas” por nosotros.