• “La UNESCO ha decretado las tecnologías como un derecho, pues quien está excluido de ellas, lo está de la enseñanza”, consideró la doctora Frida Díaz-Barriga.

Por: Redacción/

“Las tecnologías son instrumentos culturales y de mediación de los aprendizajes, si algo aprendimos en esta pandemia es que debemos exigirlas como bien humano y educativo”, consideró la doctora Frida Díaz-Barriga Arceo, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Las tecnologías tienen que formar parte de un ambiente de aprendizaje y, de hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) las ha decretado como un derecho, pues quien está excluido de ellas, lo está de la enseñanza”.

Al participar en el 1er Coloquio de Educación Virtual de la UAM 2021. Los efectos de la pandemia en la docencia de la UAM-Iztapalapa y los retos ante el regreso a la nueva normalidad, organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), reconoció que de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 43 por ciento de los hogares mexicanos no tiene acceso a internet o servicio de cómputo, de ahí que cuatro de cada diez estudiantes presenten problemas para trabajar en la enseñanza virtual, lo cual refleja una gran brecha digital que no se ha logrado resolver, no sólo en México sino en América Latina.

“Es necesario repensar distintos aspectos para el aprendizaje en tiempos de pandemia y el uso que le damos a la tecnología, los alumnos se sienten agobiados de pasar en promedio entre 12 o 13 horas en pantalla, al igual que los maestros, lo cual no es bueno para la higiene mental, a lo que se suma la falta de acceso, el dejar tareas poco significativas y la tensión en el ámbito de lo socioemocional, expuso.

La integrante del equipo de Expertos Iberoamericanos en Educación y TIC, consideró que la sugerencia para los docentes en sus clases sincrónicas en línea es que se entable la comunicación y se logre la comprensión, tomando en cuenta la apertura emocional con el grupo, la colaboración y lo experiencial.

Con la intención de ofrecer recomendaciones para los académicos promovió el video educativo sin fines de lucro que se puede encontrar en el enlace https://www.youtube.com/watch?v=qnSWfJfGrTM.

Aunque en las experiencias pedagógicas en la virtualidad es importante contar con videos, imágenes o textos, entre otros materiales, la doctora Díaz-Barriga Arceo puntualizó que debe existir la presencia docente y no descuidarla, junto con las ayudas o dispositivos tecnológicos y la representación social y colaborativa.

También destacó que existen diversas estrategias didácticas y TIC, incluidos mapas mentales y organizadores gráficos, proyectos colaborativos, aprendizaje basado en el juego, casos de enseñanza y problemas, rúbricas y portafolios, evaluación auténtica y colaborativa, videos educativos y fotografía participativa, relatos personales, escritura auténtica y role playing.

La ponencia estuvo moderada por el doctor Cesáreo Morales Velázquez, coordinador de VIRTU@MI, en el que fue el último día de actividades del Coloquio cuyo objetivo fue analizar los efectos y las consecuencias de la enseñanza a distancia durante la pandemia, así como los retos que se esperan para el regreso a la llamada nueva normalidad.