• Desde su llegada, los adultos mayores fueron conducidos –a pie o en silla de ruedas– para cumplir cada paso del procedimiento, antes de retirarse, todo lo cual llevó no más de 45 minutos.

Por: Redacción/

La Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se convirtió en uno de los tres macrocentros de vacunación contra el COVID-19 habilitados por las autoridades sanitarias en la Alcaldía Coyoacán, donde entre el 24 y hasta el 30 de marzo serán inoculados entre cinco mil y ocho mil adultos mayores cada día.

En punto de las ocho de la mañana, esa sede académica ha abierto sus puertas de la calzada de las Bombas a miles de personas de más de 60 años para ser inmunizadas con el biológico Pfizer BioNtech, en el marco de la fase cinco del Plan Nacional respectivo dispuesto por los responsables de salud del gobierno federal.

El lugar fue visitado –a temprana hora del pasado 24 de marzo– por los doctores Oliva López Arellano, secretaria de Salud del gobierno de la Ciudad de México, y Fernando De León González, rector de ese campus de la UAM, quienes recorrieron las áreas de atención.

Tal como ocurrió en la Unidad Azcapotzalco de la UAM; el Centro Deportivo y Cultural Las Américas, en Ecatepec de Morelos, y el Estadio de futbol Nemesio Díez Riega, de Toluca, alumnos monitores y brigadistas de las licenciaturas en Medicina; Enfermería; Nutrición; Estomatología; Medicina Veterinaria y Zootecnia; Biología Molecular; Química Farmacéutica Biológica; Psicología, e Ingeniería Biomédica, entre otras, participaron en el registro, la observación clínica, la vacunación y la atención de aquellos que pudieran presentar alguna sintomatología posterior.

Desde su llegada, los adultos mayores fueron conducidos –a pie o en silla de ruedas– para cumplir cada paso del procedimiento, antes de retirarse, todo lo cual llevó no más de 45 minutos.

El doctor Pablo Francisco Oliva Sánchez, investigador del Departamento de Atención a la Salud de la UAM, informó que en esta ocasión intervinieron 70 estudiantes –entre monitores y brigadistas– sumándose otros que también apoyaron en San Miguel Topilejo y Six Flags, en la Alcaldía Tlalpan, lo que incrementó la cifra a 120.

El grupo está formado por voluntarios y pasantes de servicio social de las unidades Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco que –por decisión propia– respaldan en las tareas de supervisión; restitución de vacuna; red de frío; movilización de personas vulnerables; urgencias, y “que en general ayudan al contingente, con el aval de la jurisdicción sanitaria de Magdalena Contreras”, que es a la que corresponde este centro.

Profesores del Departamento de Ciencias de la Salud y la maestra María Elena Contreras Garfias, directora de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud (CBS), contribuyen, con el amparo de trabajadores de la Secretaría y la Rectoría de esta sede académica.

En fecha próxima, los campus Azcapotzalco y Xochimilco auxiliarán en la Unidad Iztapalapa, cuando corresponda, ya que “cuenta con la infraestructura suficiente para establecerse como macrocentro”, en el marco del Plan Nacional, puntualizó el doctor Oliva Sánchez.

La UAM está haciendo un papel muy destacado, calculado e inteligente, al coordinarse con el sector salud de la Ciudad de México, resultando en un gran éxito en términos de las tasas de vacunación y ha sido notorio “el empuje juvenil de nuestros estudiantes” para auxiliar a la gente, lo que implica una responsabilidad social.

La maestra Contreras Garfias señaló que desde el pasado 22 de marzo inició la coordinación entre empleados de la UAM y de las jurisdicciones sanitarias de Coyoacán y Magdalena Contreras, así como de Participación Ciudadana y de las secretarías de Bienestar y de Marina, en un despliegue muy amplio de labor en equipo con el propósito de lograr los fines de esta tarea tan relevante para la sociedad mexicana.

En la Unidad Xochimilco fueron instalados 52 módulos, con el objetivo de aplicar alrededor de seis mil vacunas diarias, lo que depende del abecedario, porque hay letras con un número mayor de personas y la afluencia puede variar, aunque existe la confianza de inocular a todos los adultos mayores de Coyoacán.

Dado que en la Alcaldía Magdalena Contreras ya se aplicó la primera dosis, trabajadores de salud de la misma están apoyando en este macrocentro, es decir, impera la organización entre las diferentes demarcaciones.

El Consejo Divisional de CBS aprobó el proyecto de los monitores de la salud –pasantes de servicio social– y se cuenta con los brigadistas, inscritos de manera voluntaria y todos de las licenciaturas de esa misma área del conocimiento.

Además se abrió la convocatoria a matriculados en posgrados de la misma División académica.

En total “tenemos 78 participantes, incluidos pasantes de servicio social y profesores”, que cuentan con el equipo de protección personal necesario: cubrebocas tricapa KN 95, careta y, aun cuando en este momento la prioridad está en los adultos mayores, “en cuanto haya la posibilidad van a recibir el biológico, como hemos solicitado y existe la disposición de cumplir, pero no sabemos en qué momento” ocurrirá.

Hay un gran despliegue de empleados de Rectoría, Secretaría, DCBS, Servicios Generales y Vigilancia, entre otras áreas, “atentos para intervenir en este gran esfuerzo que se hace en beneficio de la sociedad mexicana”.

El doctor José Antonio Jiménez Jacinto, director de la jurisdicción sanitaria de Magdalena Contreras, dijo que la meta es aplicar entre cinco mil y ocho mil 640 dosis por día.

La dinámica consistió en acceder a la página Mi vacuna y recibir un aviso para presentarse en una fecha y hora señaladas, de acuerdo con el apellido, por lo que el día 24 de marzo se convocó a aquellos con las letras A y B, registrándose afluencias constantes en cada fecha.

Las instituciones involucradas son dependencias del gobierno de la Ciudad de México: las secretarías de Inclusión y Bienestar Social; Salud, y los servicios de salud pública y vinculadas a la cultura, el deporte y la participación ciudadana.

El doctor Jiménez Jacinto agradeció la facilidad que hubo para hacer la coordinación con la UAM y la propuesta de la doctora López Arellano de que esta sede de la Casa abierta al tiempo albergara uno de los macrocentros de Coyoacán.