• Además del 1.8 por ciento en prestaciones y 0.55 por ciento al tabulador de académicos y administrativos de base.

Por: Redacción/

El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) aceptó hoy la oferta de la Institución de un incremento salarial de 3.5 por ciento; un aumento global de 1.8 por ciento en el rubro de prestaciones, así como un ajuste al tabulador interno de 0.55 por ciento a académicos y administrativos de base, con lo que fue conjurada la huelga en esta casa de estudios.

En materia de prestaciones se acordó un incremento de 8 por ciento a los vales de despensa mensual en efectivo, anual, y de libros; al apoyo alimentario, la ayuda a la economía familiar del trabajador administrativo y a la ayuda integral a la familia.

Para material didáctico, un aumento de 10 por ciento, según la tabla asociada a las categorías y niveles académicos, así como uno de 10 por ciento en la suma asegurada de la póliza del seguro de gastos médicos mayores, por lo que el monto actual de un millón de pesos pasó a un millón cien mil pesos.

Como la representación de la UAM subrayó a lo largo del proceso de revisión salarial 2022, el paquete económico es acorde con sus posibilidades presupuestales en un momento en que el impacto de la pandemia en la economía mundial no tiene precedente y la condición de emergencia sanitaria aún enfrenta su cuarta ola.

Entre los proyectos de acuerdo ofrecidos por la UAM –que entrarán en vigor a partir del primero de febrero– está integrar en el Contrato Colectivo de Trabajo para el personal académico la posibilidad del recurso de impugnación como parte del procedimiento de extensión de jornada en las cláusulas 133 y 144.

Tanto la institución como su comunidad han tenido que adaptarse a situaciones complejas para el desarrollo de las actividades cotidianas, no obstante, la Universidad ha cumplido en general con sus responsabilidades en los campos académicos y administrativos mediante la enseñanza remota y la instrumentación de mecanismos para desarrollar las actividades de apoyo a las funciones sustantivas y administrativas.

La decisión que tomaron las y los trabajadores impulsará las actividades y permitirá construir una Casa abierta al tiempo cada vez más fuerte, con la participación de todas y todos en este periodo de emergencia sanitaria y con nuevos desafíos por superar en el futuro.