Redacción

El carácter antidemocrático de designación de diputados en el proceso de conformación de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México por parte de los gobiernos federal y local, y las Cámaras de Diputados y Senadores recuerda actitudes conservadoras del siglo pasado, advirtió de Miguel Pérez López, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El actual secretario académico de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Azcapotzalco especificó que el órgano legislativo del Distrito Federal se transformará en una legislatura local, en tanto que las demarcaciones serán alcaldías que contarán con un cabildo, “pero esto no significará la municipalización de las delegaciones, sino que se pretende ampliar la capacidad de actuación de los partidos políticos en la toma de decisiones de cada región”.

Estos son sólo algunos de los grandes cambios que habrá con la reforma política de la Ciudad de México, pero lo que llama más la atención es la figura de la Constitución y la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

“No obstante vemos ignorados los resultados del proceso electoral realizado el año pasado sobre este asunto (…) es la peor fórmula para que la ciudadanía elija a 60 integrantes de la Asamblea; debimos haber acudido a una representación mayoritaria relativa”.

Pérez López señaló que hace falta un referéndum respecto de la Carta Magna, pues es un instrumento de control de los órganos legislativos y no se ha tenido desde 1975 una experiencia constituyente como en otros países que retomaron el referéndum como base para sus reformas; tal fue el caso de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, España, Francia, Perú y Portugal.

En la mesa La elección de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, convocada por la Maestría en Planeación y Políticas Metropolitanas, advirtió que la legitimidad de la Constitución de la Ciudad de México fue cuestionada por Jorge Abraham Fernández Souza, magistrado en la sala ordinaria del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal, por no haber realizado un reconocimiento social desde sus bases para elaborar la nueva legislación que deberá estar lista en febrero de 2017.

Una Constitución legítima requiere de la participación y la aportación amplias de la ciudadanía, “algo que no sabemos si ocurre en este momento”, alertó el académico del Departamento de Derecho.

Además, las facultades de los poderes federales respecto de la ciudad desaparecen con la reforma promulgada el 26 de enero de 2016, es decir, no tendrán más injerencia en el ámbito local. Sólo permanecerá la capacidad del jefe del Poder Ejecutivo de remover al secretario de seguridad pública

Sin embargo subrayó que existe una contradicción entre la definición de soberanía para la ciudad y la ciudadanía. En el cambio constitucional se señala que la ciudad será autónoma, pero al mismo tiempo indica que la soberanía radica en el pueblo, que la ejercerá mediante los poderes de la unión y los estados.

“Me parece que esto revela una reticencia a liberar del poder federal a los poderes de la ciudad. Históricamente ha habido una lucha de fuerzas entre el poder federal y el de la capital, por ello no existen poderes plenos en el centro del país”, acotó.

Al acto inaugural de la acudieron Óscar Lozano Carrillo, director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades; María García Castro, jefa del Departamento de Sociología, y Guénola Medeleine Francoise Capron, coordinadora de la Maestría en Planeación y Políticas Metropolitanas de la Unidad Azcapotzalco de la UAM.