Por: Redacción

Es inaceptable que en nuestro país aún existan 4.4 millones de analfabetas mayores de 15 años, nueve millones y medio que no han terminado la primaria y 16 millones que no concluyeron la educación secundaria, advirtió el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers.

Al inaugurar la XXXVII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), consideró que no saber leer o no poder comprender lo leído representa una de las mayores desventajas. No podemos sentirnos tranquilos ni conseguiremos vivir en una sociedad justa, equitativa y democrática, mientras sigamos sin saldar la injusta y lacerante deuda que tenemos con los analfabetas, subrayó.

En este grupo de mexicanos, abundó, las cualidades de la lectura y sus bondades se desdibujan, las aspiraciones a ser mejores se desvanecen, la imaginación se acorta y la desesperanza crece.

Además, en nuestros analfabetas, reales o funcionales, la desigualdad se acentúa. En México, según los resultados de la prueba PISA, alrededor del 40 por ciento de las personas tiene un nivel insuficiente para comprender un texto, dijo en el Salón de Actos del Palacio de Minería.

A pesar de los esfuerzos nacionales de las instituciones educativas y de cultura, de las empresas editoriales y de organizaciones de la sociedad civil, no estamos haciendo lo necesario para fomentar la lectura, reconoció. Se requiere algo más para arraigar, sobre todo entre nuestros jóvenes, el gusto por ella.

No existe una solución fácil, pues ese problema tiene muchas aristas. Se requieren acciones que combatan la pobreza, la corrupción y el rezago educativo, apuntó. Necesitamos políticas públicas para enraizar en las familias el placer por leer un libro y revolucionar las bibliotecas públicas, pues de acuerdo con la Encuesta Nacional de Lectura, el 43 por ciento de los mexicanos no lee nada o casi nada.

De ahí la importancia de inaugurar esta edición de la FILPM, que sin duda contribuye a que cada vez sean menos los mexicanos que no tengan alcance al poder de la palabra escrita.

No obstante, comentó que si bien el inaugurar la Feria es motivo de celebración, “hay en nuestro país otra cara que no ríe, que está muda, que se encuentra aislada. Esta cara no es otra que la del analfabetismo”.

Miguel Ángel Mancera Espinosa, jefe de gobierno de la Ciudad de México, resaltó que éste es uno de los eventos consolidados más emblemáticos y tradicionales de la comunidad de lectores, y uno de los de mayor convocatoria.

El libro, sostuvo, no pasa de moda. Se llegó a apostar a su desaparición ante la avalancha de la tecnología, y a que sólo existiera de manera electrónica, pero “ya vimos que no”. Es un elemento emblemático de la cultura universal y seguirá como símbolo de conexión entre el pensamiento y la reflexión.

Estuvieron presentes en la inauguración Carlos Agustín Escalante Sandoval, director de la Facultad de Ingeniería; José Ignacio Echeverría Ortega, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana; y Saúl Juárez Vega, responsable de Cultura y Arte con la representación de Rafael Tovar y de Teresa, secretario de Cultura.

Asimismo, Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional; Gisela Franco de Anda, coordinadora del Programa Editorial del Instituto Chihuahuense de Cultura, en representación del gobernador de ese estado, César Duarte; Jaime Valls Esponda, secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior; y Fernando Macotela Vargas, director de la FILPM.