Por: Mugs Redacción

Experiencias personales con el aparato televisivo son rescatadas en el libro Adiós TV en una serie de imágenes que revela, sin duda, cómo ese medio se constituyó en una de las influencias más fuertes de la cultura popular del siglo XX en México, señaló el maestro Francisco Mata Rosas.

Reunido con los asistentes a la XXXVII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, el investigador de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) resaltó que el poder de convocatoria es característica esencial del aparato analógico televisivo.

Compilada a partir de un llamado del reconocido fotógrafo a través de las redes sociales, la obra reúne instantáneas relativas al fenómeno de la televisión e incluye textos académicos que explican y reflexionan sobre su vínculo con el campo de la comunicación.

“Si bien seguimos consumiendo narrativa televisiva, todo ha cambiado; cuando hablamos de la televisión nos referimos al dispositivo y al diálogo generado con él socialmente al colocarlo en ciertos lugares o al adornarlo y con los canales que son consumidos por las familias, convirtiéndose en un interlocutor o una presencia real”, comentó.

El doctor Jacob Bañuelos Capistrán, académico del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus Ciudad de México, describió la publicación como entrañable y una pieza de representación visual del artefacto, al cual la fotografía rinde homenaje, al mismo tiempo que funge como testigo de su muerte.

“En cuanto lo abres es una explosión de historias que suscita reflexiones sobre el significado de la televisión en nuestros días y lo que representó en algún momento para cada uno de nosotros, que se crió y cultivó una visión del mundo frente a ella”, apuntó.

La televisión como cultura visual, ideológica y de contenidos se transformó, así que el libro realiza un funeral en el que la fotografía entierra a un medio “y nos hace preguntarnos cómo será la nueva televisión”.

La doctora Alejandra Osorio Olave, profesora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa, indicó que en su texto decidió abordar la televisión desde la vida cotidiana y su relación con los objetos.

La sociedad ha mantenido una relación teatral y fuera de una visión tecnológica con la televisión, explicó la investigadora, quien centra su análisis en la radicalidad que cobró el objeto en las personas, que volcaron un imaginario dotado de profundidad de campo por creer que en su interior se encontraban los personajes visualizados en pantalla.

“Nos despedimos de un objeto tridimensional que se ha llenado de carpetas tejidas por las abuelitas y de santos, es decir, pasó a ser un mueble más en los hogares cargado de significaciones y es la despedida de ese modo de habitarlo porque desaparece ese objeto para pasar a la pantalla”, aseveró.

El doctor Felipe Victoriano Serrano, también académico del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa, resaltó que más que a la televisión como concepto, el libro se refiere al dispositivo, pues “se suprime la interioridad que hicimos de ella porque fue el aparato por excelencia del dominio ideológico de las masas”.

La televisión ha sido “una de las mayores creadoras de memoria social, como fue la llegada del hombre a la Luna, el asesinato de John F. Kennedy, el 11 de septiembre de 2001: imágenes emblemáticas con las que introdujo una nueva realidad desde la cual colonizó la percepción del mundo”, concluyó.