• El rector también celebró que se planee realizar actividades socioculturales con estos grupos que han sido lastimados y no se les ha tratado con el humanismo que debe hacerse.

Por: Redacción/

El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, el representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en México, Mark Manly, y el investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED), Mario Luis Fuentes Alcalá, firmaron un acuerdo de colaboración para realizar actividades académicas, de capacitación, inclusión social, seguimiento y acompañamiento a los procesos de atención humanitaria de quienes solicitan refugio o son refugiados en nuestro país.

Se contempla fortalecer los programas de servicio social, revalidar estudios para personas refugiadas en México, impartir un diplomado de derecho internacional y refugiados; promover actividades socioculturales para evitar la discriminación y la xenofobia, además que la Facultad de Derecho brinde atención y asesoría legal gratuita, entre otras acciones.

Durante la firma del documento, el rector celebró la formalización del trabajo con la ACNUR y destacó que en 2020 el tema de las personas refugiadas se invisibilizó, pese a ser una verdadera crisis humanitaria; muestra de ello es que en los últimos tres años la población de migrantes y personas desplazadas se triplicó.

En tanto, Mark Manly subrayó la importancia que implica la firma de este acuerdo con esta casa de estudios para promover la protección y visibilidad de los derechos de las personas refugiadas y solicitantes de asilo en nuestro país, así como abonar a una verdadera inclusión en la sociedad mexicana, a través de diversas acciones como la formación, investigación, atención psicosocial, servicio social de estudiantes en organizaciones de la sociedad civil socias de ACNUR y la difusión cultural.

En el acto virtual detalló que en los últimos años México se ha convertido también en una nación de destino de personas refugiadas de otras partes de la región. Este año más de 27 mil han solicitado el reconocimiento de su condición de refugiado ante el gobierno de México y en total, incluyendo a quienes llegaron en años anteriores, hay aproximadamente 50 mil personas quienes han sido reconocidas como refugiadas por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

“El desplazamiento forzado es un fenómeno que tiene muchas aristas que hay que identificar para darles la mejor solución posible”, agregó Graue Wiechers, acompañado por el secretario General de la Universidad, Leonardo Lomelí Vanegas; y el coordinador de Difusión Cultural, Jorge Volpi Escalante.

El rector también celebró que se planee realizar actividades socioculturales con estos grupos que han sido lastimados y no se les ha tratado con el humanismo que debe hacerse.

En tanto, Mario Luis Fuentes Alcalá indicó que el convenio ratifica la voluntad universitaria y se suma de manera más enfática al trabajo de la ACNUR y la COMAR en 2021 que se está convirtiendo en un año de gran crisis humanitaria, de refugiados y de migración. Las acciones contempladas en el acuerdo están en proceso, acotó.

“Lo que hacemos es fortalecer y hacer más visible el compromiso universitario por apoyar el cumplimiento de los derechos humanos de todos los que están en nuestro país. Ese es el sentido de este convenio: fortalecer, subrayar, intensificar y manifestar la convicción de la UNAM de ser, sin duda, la Universidad de la nación y una universidad solidaria que está apoyando a la ACNUR y a la COMAR”, dijo el también vicepresidente de la Junta de Patronos de esta casa de estudios.

La UNAM, puntualizó, sigue siendo el espacio fundamental para que buena parte de la población manifieste sus reclamos de mayor bienestar y derechos, y en la que se realiza un enorme esfuerzo académico, de investigación y difusión cultural en las fronteras aún con la pandemia.