• El diputado del PAN pide a la ASF investigar y sancionar a quienes hayan generado este subejercicio de los recursos en el sector salud, que se volvió una costumbre con el gobierno de la 4T.

Por: Redacción/

El diputado Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN) exigió al Gobierno Federal resolver el problema del subejercicio presupuestal en el sector salud, pues es una práctica que ha sido frecuente en esta administración, incluso durante los momentos más duros de la pandemia del Covid-19.

Refirió que, de acuerdo con el informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que se entrega al Congreso de la Unión, el subejercicio en salud, ascendía a los 18,701.8 millones de pesos, es decir que, de los 59,838.6 millones de pesos que la Secretaría de Salud tenía para gastar del ramo 12 durante el primer cuatrimestre del año, solamente ejerció el 69 por ciento que fueron 41,136.8 millones de pesos.

“El dinero restante está en la Tesorería de la Federación y es posible que ni siquiera se invierta en salud, ya que el Gobierno Federal ha recurrido a la práctica de desviar recursos de un ramo a otro para sus ‘obras prioritarias’ durante todo el sexenio”, aseveró en un comunicado.

En ese sentido, informó que solicitará a la Auditoría Superior de la Federación investigar y, en su caso, iniciar un procedimiento para sancionar a los funcionarios públicos que deliberadamente generen subejercicios durante el ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2022, puesto que están poniendo en riesgo millones de vidas y el bienestar de los mexicanos.

Ramírez Barba expuso que uno de los programas afectados es el U013, que es para la Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos para la Población sin Seguridad Social Laboral, que precisamente es el dinero destinado a la salud de los más pobres, es decir, para aquellos que no están afiliados a una institución de seguridad social y dependen del Insabi.

“Los subejercicios en el gasto público implican el incumplimiento de obligaciones por parte de las instituciones del sector salud, incurrir en subejercicio se traduce en menores recursos destinados a la atención a la población, frenan el acceso a medicamentos y tratamientos, pero también demuestran la incapacidad de los servidores públicos para poner en marcha los programas gubernamentales”, señaló.

Apuntó que hoy son evidentes las carencias presupuestales en el sector salud público; faltan recursos para contratar médicos y personal, para contar con abasto de medicamentos, para la atención médica regular, para atender a los pacientes con enfermedades catastróficas, para pagar becas a residentes y prestadores de servicio social, para apoyar la investigación e innovación médica, además de recursos para la infraestructura hospitalaria y su equipamiento.

“El sistema de salud se encuentra en la antesala de una debacle mayor ante la suspensión de servicios, el retraso de cirugías, reducción en el número de trasplantes, retrasos en servicios y anulación de tratamientos para enfermedades catastróficas como el cáncer, la interrupción de consultas y sus tratamientos”, precisó.

Explicó que la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria establece que los subejercicios de los presupuestos de las dependencias y entidades que resulten, deberán subsanarse en un plazo máximo de 90 días naturales, en caso contrario, dichos recursos se reasignarán a los programas sociales y de inversión en infraestructura que la Cámara de Diputados haya previsto en el Presupuesto de Egresos.

“Es evidente que existe una intención orientada a no ejercer el presupuesto programado, pues presumiblemente, los ‘ahorros’ que se generen, pasarán a ser parte de los programas que el presidente considera prioritarios. Es decir, pareciera una estrategia para dejar de gastar en salud y otros ramos, y destinar este dinero a los programas clientelares”, concluyó.