• Debe usarse por prescripción médica y comprarse en gaseras reconocidas, a fin de garantizar que cumpla con las medidas de seguridad y las normas oficiales de distribución.

Por: Redacción/

Contar con el apoyo de oxígeno medicinal puede significar, en estos momentos, la diferencia entre la vida y la muerte; por ello es importante revisar que los tanques cumplan con las medidas higiénico-sanitarias para uso humano, alertó María Dolores Ochoa Vázquez, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM y especialista en neumología de adultos.

Explicó que debe usarse por prescripción médica y comprarse en gaseras reconocidas, a fin de garantizar que cumpla con las medidas de seguridad y las normas oficiales de distribución, así como de almacenamiento, además que las compañías retiren de circulación aquellos que no cumplen con las disposiciones.

“Este gas de uso medicinal no puede adquirirse en cualquier lugar ni consumirse el de uso industrial. Aunque es oxígeno en ambos casos, las características de los tanques y su manejo, no es igual.

“El mensaje es: si van a comprar oxígeno tiene que ser en una gasera reconocida. Incluso diversas organizaciones y autoridades han hecho plataformas en las que se da a conocer dónde se puede adquirir oxígeno de forma confiable”, afirmó la también profesora del Posgrado de Medicina de esta casa de estudios.

Los tanques de oxígeno de uso medicinal, generalmente, son de color verde, azul o azul con verde, también hay gris y plateado, los cuales se venden en tiendas de suministros médicos y en la parte superior tienen el color verde o una cruz roja.

Precauciones

Ochoa Vázquez recordó que el oxígeno facilita la combustión por lo cual se debe evitar fumar cerca de los tanques, mantenerlos alejados de la estufa, el boiler, aparatos eléctricos, electrodomésticos o materiales inflamables. “No es que vaya a explotar el cilindro, es que facilitan que se genere más fuego, es como alimentar el fuego”.

La especialista universitaria insistió en que el objetivo de suministrar oxígeno es ayudar a que las personas tengan una saturación arriba de 90 por ciento. Sin embargo, debido a las dificultades para conseguirlo hay quienes lo usan por momentos, pero esto no les beneficia.

Dejó en claro que si no alcanzan la saturación arriba de 90 por ciento aún con la ayuda de un tanque de oxígeno, es necesario buscar otro tipo de apoyo.

“Si el paciente baja de 90 por ciento ya es un dato de alerta y más si tiene una enfermedad como COVID-19 que genera gran inflamación a nivel pulmonar. Allí ya se requieren otras formas de administración de oxígeno y de cuidados que no se pueden dar en domicilio”, expuso.

Finalmente, la académica de la UNAM recordó que es importante contar con un oxímetro (aparato que mide la saturación de oxígeno en la sangre), a fin de observar la evolución del paciente con insuficiencia respiratoria.