Por: Redacción/

En el Senado de la República se prevé que los Grupos Parlamentarios trabajen sobre una ardua agenda legislativa que contempla el tratamiento de diversos temas de interés nacional a través de Parlamento Abierto, dictámenes, debate parlamentario, foros, acuerdos e iniciativas.

Durante el próximo Segundo Periodo Ordinario de Sesiones del Segundo Año de Ejercicio se espera atender la regulación del cannabis, tema de mayor relevancia y que ha sido asunto de análisis y debate por especialistas nacionales e internacionales en la salud, en asuntos legales; empresarios, productores, organizaciones de la sociedad civil, entre otros.

Desde el 1 de febrero, en que inicia el trabajo en el Congreso de la Unión, y de acuerdo a las declaraciones del presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, la regulación de la planta será uno de los temas principales en este periodo.

Éste dictamen se estaría preparando en enero para, eventualmente, ser avalado por el Pleno del Senado, de acuerdo a la prórroga única que otorgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación en octubre pasado y que vence el 30 de abril de 2020.

El senador ha reiterado que los grupos parlamentarios serán escuchados, pero habrá serenidad en la integración del marco jurídico que habrá de regir todo lo relativo a la planta para evitar, así, algún tipo de influencias y presiones externas. Además de cumplir con los estándares internacionales.

El documento está en revisión por la Comisión de Salud, pues atiende las observaciones de la Secretaría de Salud, de Gobernación y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

En este sentido, el senador Manuel Añorve Baños, del PRI, ha referido que en 2015 el Máximo Tribunal declaró la inconstitucionalidad de los artículos 235, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo y 248 de la Ley General de Salud, por lo que se debía modificar la norma.

Así, comenta el senador, se espera que en los próximos meses se dé la definitiva discusión de la legalización del cannabis, rompiendo los tabúes tradicionales para cumplir a una reestructuración de fondo en el andamiaje jurídico que rige la siembra, cosecha, cultivo, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte, prescripción médica, suministros, empleo, uso, y consumo de cannabis.

En este tema hay gran coincidencia de todas las fuerzas políticas y es que la regulación del cannabis debe ser adecuada otorgando elementos fundamentales de libertad, seguridad, respeto a los derechos humanos. La legislación debe ser completa, balanceada, cuidadosa e inclusiva.