Por: Redacción/

El turismo es una de las principales palancas de crecimiento económico en el mundo. En México esta actividad comienza a ser determinante: es la tercera fuente de divisas y aporta el ocho por ciento del producto interno bruto (PIB), más de lo que genera la industria de la construcción o la minería, afirmó Gustavo López Pardo, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM.

A nivel internacional genera miles de millones de dólares y origina uno de cada 10 empleos; de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), puede llegar a representar 10 por ciento del PIB del planeta, lo que implica más de 1.6 billones de dólares en exportaciones, ubicándose por encima de otras actividades económicas, incluidas las agropecuarias.

En el marco del Día Mundial del Turismo, que se conmemora hoy, López Pardo indicó que se estima que en nuestro país genera de manera directa más de cuatro millones de empleos, y hasta siete millones de manera indirecta. Además, desde los últimos 30 o 40 años este sector no ha dejado de crecer a tasas del cuatro por ciento anual, cifra superior a otros sectores de la economía.

Como cualquier otra actividad, el turismo está inmerso en el marco de una dinámica económica general, organizada de acuerdo con determinados intereses; sin embargo, no puede ser visto como una empresa meramente económica.

Se trata de una actividad compleja que genera múltiples impactos en el ámbito de la transformación y enriquecimiento cultural, por lo que es necesario valorarla en su justa dimensión, pues moviliza a miles de millones de personas en el mundo.

López Pardo recordó que desde 1980 la OMT celebra esta efeméride con el propósito de resaltar sus beneficios y reflexionar sobre sus bondades e impactos negativos, pues puede generar problemas e incidir en la contaminación. “Es necesario modificar modelos y proporcionar herramientas para planear de manera adecuada esta actividad”.

El también profesor de la Facultad Ciencias Políticas y Sociales afirmó que esas herramientas se vinculan con las tecnologías de la información geográfica. En México estamos inmersos en un proceso de construcción de ordenamientos ecológicos territoriales, cuya finalidad es destacar esas características para identificar las vocaciones de los territorios y lograr un desarrollo mediante un uso más sustentable.

Para ello se utilizan los instrumentos de gestión ambiental, como el ordenamiento ecológico del territorio, las manifestaciones de impacto ambiental y la utilización de sistemas de información que permitan obtener un panorama de todos los componentes de la región o del territorio e intentar evidenciarlos para tomar mejores decisiones.

Finalmente, aseguró que el turismo adquiere mayor relevancia, sobre todo en un momento en el que transita de una visión como elemento de crecimiento económico, a ser un componente que lo sustente como instrumento para el desarrollo.