Por: Redacción/

Si bien las democracias se enriquecen de procedimientos claros y transparentes, su fortalecimiento depende de la actitud de los actores políticos, del respeto y de su apego a las reglas del juego, aseguró el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello.

Durante su presentación en la segunda sesión del Seminario Permanente “Democracia y Elecciones en el Mundo”, señaló que a pesar de que no existen recetas únicas para el diseño de sistemas electorales robustos, la participación de los actores políticos sí es un elemento central.

“Esta es la gran lección que me parece nos deja analizar la democracia en el mundo. Las democracias se recrean con instituciones, pero también con demócratas”, sostuvo durante el seminario organizado de forma conjunta entre el INE y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Frente a ello estimó que para salir de la pandemia en que se encuentra inmerso el mundo, es necesario fortalecer la división de poderes, los mecanismos de control del poder, garantizar el ejercicio integral de los derechos fundamentales y asegurar que se cumpla puntualmente el ciclo de los poderes obtenido de manera democrática en las urnas.

La necesidad de una autoridad nacional

Al analizar las recientes elecciones en Estados Unidos, el Catedrático de la Universidad de Stanford, Larry Diamond, habló sobre las fallas que se presentaron durante el proceso electoral del pasado 3 de noviembre, así como los intentos que se realizaron por parte del propio Presidente Donald Trump para socavar la confianza en las elecciones.

En este sentido evaluó necesario hablar “con una gran dosis de humildad” sobre los cambios que se requieren, ya que consideró que no hay opciones de eliminar el Consejo Electoral que da cierta ventaja a los republicanos, por lo que lamentó que el país del norte no cuente con una autoridad nacional como el INE.

“Estamos hablando de un sistema que no es muy eficiente y lamento la ausencia de una administración electoral centralizada, ojalá tuviéramos algo como el INE en Estados Unidos, pero no lo tenemos y aun así estamos teniendo avances a nivel estatal”, abundó.

Diamond explicó que uno de los principales problemas que han afectado al sistema electoral estadounidense es la manipulación de distritos electorales que se realiza a nivel local por los partidos políticos.

En su oportunidad, la ex presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, destacó que una de las enseñanzas que deja el proceso electoral es la valía de la calidad en el liderazgo como un elemento fundamental para proteger la integridad electoral y preservar la confianza ciudadana, además de la fragilidad que tiene el voto ciudadano, por lo que concluyó que es necesario que las instituciones cuenten con un entorno robusto.

Agregó que la elección de Estados Unidos se enmarca en un conjunto de comicios que en los últimos años han dejado lecciones importantes, aunque en este caso destaca el cambio de rumbo que se logró.

“Ningún pueblo está exento de elegir líderes populistas, pero no todos los pueblos pueden llegar a corregir esa decisión y esta es la gran lección que nos dejan. Los estadounidenses gracias a ese marco constitucional lograron corregir su decisión, mientras que en países como Venezuela o Nicaragua nunca se ha logrado”, manifestó.

Por su parte, el ex Canciller de México, Jorge Castañeda expresó que Estados Unidos ha llegado a una democracia disfuncional, en parte por el tema electoral y por la negativa de realizar reformas necesarias para subsanar las lagunas de un sistema que, por primera vez, fue puesto a prueba ante una auténtica disputa por el resultado.

“Como no hay un INE, siempre hay la complicación de quién canta la elección, quién dice quién gana. No hay autoridad electoral nacional que pueda hacerlo. Hay el Colegio Electoral que dice el 14 de diciembre y están las cadenas de televisión que la noche misma o al día siguiente lo hacen”, indicó.

Esta laguna, añadió, nunca había sido un problema, pero ahora lleva a una situación en donde dos Jefes de Estado se niegan a felicitar y reconocer el triunfo del candidato hasta en tanto una autoridad electoral inexistente determine los resultados.

En este sentido, el ex embajador de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Emilio Rabasa, reflexionó en el hecho de que una reforma electoral podrá concretarse hasta el momento en que se toque fondo, tal como sucedió en México.

“Esta elección pudiera ser la que haga tocar fondo a la crisis del sistema electoral y generar una reforma que tendría que ser por un acuerdo bipartidista para encontrar una fórmula que sea mucho más equitativa y que evite este tipo de profundas controversias”.

El seminario también contó con la participación del Director de la Facultad de Derecho de la UNAM, Raúl Contreras, quien departió sobre la importancia de hacer este tipo de ejercicios de derecho comparado para tomar las mejores prácticas con miras al proceso electoral del próximo año.

“Tratamos de hacer un análisis comparativo, tomar las mejores prácticas de lo que sucede en los países que analizaremos, nos obliga a hacerlo en vista de que en el 2021 habrá la elección más grande y compleja que en la historia ha tenido que organizar el INE”, añadió.

La moderación de esta edición del seminario estuvo a cargo de la Consejera Carla Humphrey, quien consideró una buena idea estar en contacto con lo que acontece en las democracias de todo el mundo para poder recuperar aquellas reglas, buenas prácticas y nuevas experiencias que lleven a mejorar y perfeccionar el sistema electoral mexicano.

La Consejera Humphrey estimó que algunos de los elementos que se vivieron en los comicios estadounidenses, como la alta participación y los procesos de polarización, permiten ver nuevos retos para las autoridades, enseñanzas y reglas electorales que tenemos que empezar a cambiar.